© Marta Baceiredo Talavero | Guiomar Sánchez | Presentación | Mujeres Mirando Mujeres | MmiraM19

Marta Baceiredo Talavero. Cuando nuestra comida nos mira, nos interroga, nos conmueve.

GUIOMAR SÁNCHEZ PALLARÉS
mirando a
MARTA BACEIREDO TALAVERO

Marta Baceiredo Talavero (Tarragona, 1985) es una artista que trabaja con volúmenes, collage, pintura, objet trouvé, entre otros. Cada técnica le permite entender y adaptar la realidad que la rodea, saliéndose de los márgenes porque para ella el arte no tiene límites.

Su obra se vertebra en variadas tesis de talante activista, justicia social y ética. En ellas pretende dar un impacto buscado con el espectador, e interpelarlo.

Educadora social de formación, su vínculo con el arte siempre ha estado latente; para ella es un mecanismo de difusión, no solo para canalizar su interior sino para ayudar a los demás a encontrar sus aptitudes e inquietudes. El hecho de crear es algo tan inherente al ser humano como el habla.

El salto hacia el arte, profesionalmente, lo da en 2014, con el Ciclo de Artes Aplicadas a Muros en l’Escola d’Art i Disseny de Tarragona, momento crucial en el que empieza a descubrir su camino: el activismo artístico en favor de los derechos animales y la ecología.

La mayoría de sus primeros trabajos son pictóricos: animales que dibuja en gran formato. Los temas que suelen tejer los artistas son antropocéntricos, pero no le interesa hablar de ella. Hay cosas que están por encima. Nace su activismo animal, dándole el pistoletazo de salida con Porqué ser madre (2015), una pintura de una cerda, sin más, en el centro de la composición, llenándola toda y dotando al animal del protagonismo que nadie más estaba dándole.

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Porqué ser madre, 2015

Con esta obra participa en la exposición Processos de la Sala Àgora de Cambrils, y con ella empieza, a su vez, otro de los temas clave que unen la creación de Marta: la maternidad. En el Museu d’Art Modern de Tarragona exhibe Deep End Encia (2016), dentro de la muestra Pell diluent. Fotografía una modelo embarazada que, de modo performántico, se unta el cuerpo con algo parecido al petróleo, una masa negra y viscosa que la recubre. Un relato sobre la dependencia profunda (como señala el título con la primera parte en inglés: Deep, profundo) que tenemos ante el mundo capitalista actual; la suciedad del plástico nos atrapa e incluso nos hace sentir seguros, una contaminación en la que nos regocijamos, generando suciedad a nuestro paso, de igual manera que generamos millones de vidas humanas.

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Deep end encia, 2016

Como proyecto de final de Artes Aplicadas a Muros realiza Iceberg (2017) una expo-instalación en la que incluye varias de sus obras sobre animales: Aleteig y Cafuné 4’33’’ entre otras. La primera es una pieza pictórica de un tiburón, y de cómo en ciertos lugares se les da caza. Cafuné 4’33’’ consta de fotografías y el vídeo de una performance de la artista acariciando y envolviendo en hilos de colores a una oveja, esta acción crea un diálogo para con el humano, que la “reviste” de la propia lana que de ella se extrae.

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Cafuné 4’33’’, 2017

De cada una de estas piezas se desprende el maltrato animal por parte de los humanos. Nuestra falta de empatía y la relación defectuosa que llevamos a cabo con nuestro planeta, al que maltratamos para sobreproducir. Esta exposición, que itinerará por diferentes espacios de arte y centros cívicos de Tarragona y alrededores, se acompaña de conferencias relacionadas con el animalismo, ecologismo y veganismo, siendo la exposición en sí un punto de partida, la excusa para poder hacer difusión y educación.

Es en ese 2017 cuando engendra Ghost farms, una serie de fotografías realizadas en granjas. Parte de la premisa “mientras existan mataderos habrá campos de batalla” de León Tolstoi, el dramaturgo ruso. De ahí crea escenarios donde el disfraz y el trabajo con el cuerpo son los protagonistas. La máscara como deshumanización y desnaturalización. La serie se basa en dos focos: Pigs, cerdos, y Broilers, una raza de pollos creada por los hombres con la característica que crecen muy rápido y, así, se crea esta plusvalía animal. Con ello pretende poner en valor esas vidas truncadas. Es ella misma que se disfraza, se traviste de animal, en un acto catárquico que la acerca al espíritu del cerdo, del pollo, del animal, del ser vivo.

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Ghost Farms, Pigs, 2017

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Ghost Farms, Pigs, 2017

La localización, además, son granjas abandonadas, de manera que se crea un debate con un espacio vacío, pero lleno de memoria. Lugares anteriormente habitados donde queda latente el horror de las criaturas que mataban allí, que puede seguir notándose y perturbando al espectador. Esta serie la expuso en Torres de Segre, Lleida, en la exposición L’ésser i la bèstia (2017); y en We are fair! de Capital Animal, en la Casa Encendida de Madrid, se seleccionó su obra Broilers (2018).

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Ghost Farms, Broilers, 2018

Dentro de esta línea está creando otra serie con características parecidas: Ghost forest (2018), en la que el protagonista es un zorro. Performance testimoniada con fotografías, una careta y un protagonista, pero en este caso el bosque nos acompaña. La desforestación y la caza son los temas principales, y el zorro que, cazador solitario, se ve cazado y descuartizado por la humanidad.

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Ghost Forest, 2018

Actualmente cursa el Ciclo de Joyería Artística de l’Escola d’Art i Disseny de Tarragona, con él ha estado trabajando en la joyería como espacio de creación de conciencia. Tal como ya apuntaba en Deep end encia (2016), para ella, generar vidas nuevas cuando ya hay demasiadas no tiene sentido. Esterilizamos nuestras mascotas pero en cambio nosotros procreamos sin pensar que ya hay humanos carentes de afecto por el mundo. Esta es una de las premisas de su creación. De ahí finaliza El anillo del destete (2018). Un aro dorado que, a modo de objeto de belleza, se colocaría hipotéticamente en los pechos de la mujer para dejar de dar de mamar. Un ornamento femenino y sensual. Lo compara con los aros que ponen a los terneros en la nariz para que sus madres dejen de amamantarlos, para reflexionar alrededor de lo infravalorada que esta la maternidad animal, y sobrevalorada la humana. Un elemento que casi parece de un mundo distópico, aunque cada vez menos, nuestra actualidad ya nos acerca a situaciones, si no parecidas, al menos de carácter retrógrado y antinatural.

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Anillo del destete, 2018

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Anillo del destete, 2018

Marta Baceiredo se plantea esta dicotomía al preguntarse qué nos diferencia del resto de animales y cuáles son las escalas de valores que los humanos hemos ido construyendo con nuestra moralidad social y –para ella- desnaturalizada.

© Marta Baceiredo Talavero. Web. Bio en MMM
Guiomar Sánchez Pallarés. Bio en MMM

Imagen destacada: Ghost Farms, Broilers, 2018

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