Voces del Archivo MMM para seguir leyendo durante el verano las respuestas de Miradas compartidas y abrir nuevas preguntas.

Durante el verano, Miradas compartidas seguirá publicando piezas breves a partir de las respuestas recibidas en el Archivo MMM. No se trata de alargar una campaña, sino de dar tiempo a unas voces que, leídas juntas, abren preguntas que no se agotan en una sola publicación.

La primera lectura pública de Miradas compartidas reunió las respuestas recibidas entre marzo, abril y mayo y las ordenó en cinco líneas abiertas: sostenernos juntas, tiempo, pausa y desgaste, precariedad, autoexplotación y condiciones dignas, visibilidad, instituciones y territorio y permanecer, resistir, seguir diciendo.

Cada una de esas líneas no sha dejado  nuevas preguntas: qué redes necesitamos, qué ritmos permitirían continuar sin romper el cuerpo, qué condiciones materiales hacen posible seguir creando, qué espacios están dispuestos a escuchar de verdad y qué formas de permanencia necesitamos para seguir diciendo lo que incomoda.

Para seguir participando no tienes que responder desde un único lugar, al contrario, todo nos atraviese, puedes volver a la pregunta inicial y responder a cualquiera de estas  estas preguntas que han ido apareciendo en esta primera lectura.

Voces para seguir leyendo en el Archivo MMM

Ahora queremos volver sobre algunas voces desde otro lugar. Queremos leer respuestas concretas, ponerlas en relación y dejar que sigan estimulando la conversación.

Tiempo y energía para continuar

En la línea dedicada al tiempo, Virginia Calvo, artista y participante de la XII edición de Mujeres Mirando Mujeres, escribe: “Necesito tiempo y energía”. La frase es breve, pero señala una condición que atraviesa muchas prácticas: seguir creando no puede depender siempre de estirar el cuerpo, la atención y la vida hasta donde ya no llegan.

Redes de apoyo y reconocimiento

Desde otro lugar, Rocío Bueno, artista, socia de la Asociación MMM y participante de la VI y XII edición de Mujeres Mirando Mujeres, reúne varias necesidades en una misma respuesta: “Tiempo, colectividad, redes de apoyo, reconocimiento social e institucional”. Su frase permite ver que no hablamos de cuestiones distintas. El tiempo necesita red. La red necesita reconocimiento. Y el reconocimiento, si no va acompañado de condiciones reales y dignas, se queda corto.

Dejar de llamar vocación a la autoexplotación

También aparece con fuerza la cuestión material. Lina Ávila, artista, socia de la Asociación MMM, participante de la VII edición y parte del equipo de Mujeres Mirando Mujeres, lo formula con claridad: “dejamos de llamar vocación a la autoexplotación”. Su respuesta lleva la conversación al terreno de los honorarios, los tiempos de producción, los pagos y las condiciones dignas. Evidenciarlo así permite desplazar una idea muy instalada en el sector cultural: que el deseo, el compromiso o la militancia pueden sustituir los derechos laborales y eso, nunca puede ser así si queremos avanzar.

La inestabilidad como desgaste cotidiano

En esa misma línea, Ana Matey, artista y participante de la V edición de Mujeres Mirando Mujeres, nombra el cansancio desde una experiencia muy concreta: “la inestabilidad es una constante”. Su respuesta habla de demoras en los pagos, en las confirmaciones y en la resolución de subvenciones. La precariedad aparece como algo que afecta directamente a la continuidad de la profesionalización de una práctica y, sin duda, a la posibilidad de planificar una vida.

Visibilidad real

Otras respuestas desplazan la pregunta hacia la visibilidad. Carmen Dalmau, una de nuestras veteranas, gestora y participante de varias ediciones de Mujeres Mirando Mujeres, responde: “Visibilidad real”. Dos palabras bastan para abrir una cuestión de fondo: estar no siempre significa ser escuchada o reconocida.  La visibilidad, dentro del Archivo MMM, Tiene que ver con cómo se mira una prácica, qué lugar se le da, cuánto tiempo permanece accesible y desde qué condiciones se la incorpora a un relato. “Visibilidad real” apunta precisamente a eso: a una presencia que no se agote, permita leer, contextualizar y reconocer el trabajo.

Escuchar trabajos que incomodan

También Mara León, artista y participante de la XII edición, reclama “espacios artísticos que se comprometan valientemente a escuchar”. Su respuesta coloca el problema en otro lugar: se trata de pensar qué práctica, cuáles se dejan fuera y qué ocurre cuando una obra nombra aquello que muchas veces se prefiere no mirar y de eso sabe mucho Mara León.

Permanecer sin idealizar el cansancio

En la línea de permanecer y seguir diciendo, Mayesa Mira escribe: “ser libre tiene un precio alto”. Su respuesta no idealiza la libertad artística. La vincula con un coste, con una decisión y con una forma de perseverar que reconoce el cansancio pero que no renuncia al deseo de seguir creando.

Preguntas que abren nuevas respuestas

Publicar estas piezas durante julio y agosto tiene que ver con todo esto. El Archivo MMM nace para que lo que se piensa, se escribe y se comparte tenga continuidad. Por eso las respuestas no quedan cerradas en una primera lectura. Pueden volver a leerse, cruzarse, matizarse y abrir nuevas preguntas.

Cada voz aporta una entrada distinta. Juntas dibujan un mapa de preocupaciones y necesidades compartidas que merece seguir abierto.

Participar en el Archivo MMM

Puedes leer ya las cinco líneas publicadas de Miradas compartidas y sumar tu respuesta a través del formulario de participación. Puedes responder a la pregunta inicial o partir de cualquiera de las preguntas que han surgido en las líneas de lectura. Tu aportación formará parte del Archivo MMM y podrá incorporarse a las próximas lecturas públicas.