martes, mayo 18, 2021

    Teresa Búa. Persona Hola: La problematización de los géneros toma cuerpo.

    SABELA FRAGA COSTA mirando a TERESA BÚA

    Artista multidisciplinar y performer, el trabajo de Teresa Búa se enmarca en las corrientes feministas más transgresoras y transformadoras como las teorías queer y el xenofeminismo. Ambigüedad, vulnerabilidad, disolución, fluidez… Son conceptos dinámicos que caracterizan su trabajo y señalan también lo peligroso e innecesario que es vivir en conceptos universales intocables. Su trayectoria se puede definir como una forma de resistencia cara lo inmutable y los esquemas patriarcales, trabajando por romper con la mirada cultural excluyente que limita las experiencias y expresiones de las identidades no normativas.
    La complejidad teórica y las contradicciones contemporáneas toman cuerpo en su obra, formalizando y visibilizando aquellos miedos, dudas y deseos que no tienen espacio en los discursos con mayor poder. Enmarca su proyecto artístico bajo el título PERSONA HOLA y cada obra que realiza es una singularidad dentro de ese “cuerpo”, un subtítulo que va conformando esa identidad múltiple por la que apuesta. Para ello, cuerpo y tecnología se combinan en sus obras para abrir y materializar ese abanico de posibilidades que nos ofrecen las teorías feministas y las artes. Un terreno en el que se aleja del concepto glorificado de lo natural y donde materializa la pretendida multiplicidad, e interdisciplinariedad, de los géneros.

    ¿Cómo fue el salto de Bellas Artes a ESDEMGA?

    El salto de Bellas Artes a ESDEMGA fue muy fluido, natural. El trabajo final de máster fue una pieza en la que yo me vestía, una performance con el primer vestido que diseñé. Ahí ya estaba como muy en potencia la ropa y después, durante ese año que estuve trabajando en el mundo de la fotografía, estuve desarrollando un trabajo artístico a nivel conceptual y hubo un momento en el que necesité vestirme. Entonces consideré que, para poder continuar mi desarrollo artístico, lo mejor era formarme en moda para poder trabajar de una manera más profesional la vestimenta e integrarla en los proyectos artísticos. Básicamente fue la necesidad de vestirme. Siempre me interesó la moda en el sentido de cómo me comunico con las demás, desde el punto de vista comunicativo del lenguaje.

    Persona Hola. Look 1- Colección 1_Teresa Bua | Mujeres Mirando Mujeres | Sabela Fraga Costa

    Persona Hola. Look 1- Colección 1. 2018

    ¿Qué posibilidades le ves al dominio de estas dos disciplinas y todo lo que se da dentro de ellas para transgredir desde el feminismo los marcos normativos de género?

    Desde el punto de vista de la estética es muy interesante para romper estos roles. De hecho, la moda, es una de las disciplinas que va un paso más allá de la sociedad porque lo que tú ves en un desfile, dos o tres años más tarde se verá en la calle. Es vanguardia. ¿Qué es estético y bello? Son conceptos muy relacionados a lo que estás acostumbrada a ver, a lo que se repite más, porque lo reconoces como normal debido a que lo viste muchas veces. Una de las cosas que persigue el feminismo es que nadie le diga a otra persona como se tiene que vestir y el mundo de la moda es un espacio en el que se acogen mejor este tipo de identidades no normativas. Creo que el feminismo está transformando muchos ámbitos y en el mundo de la moda hay cosas que están cambiando. Pero, aunque haya ciertas marcas que apuestan por los géneros fluidos y la androginia, hay otras muchas que siguen remarcando al máximo la masculinidad y feminidad hegemónica. Incluso la diversidad de cuerpos que se alejan del cuerpo delgado es una excepción. Hay colaboraciones puntuales, pero la “perfección” de las medidas se sigue manteniendo.

    ¿Crees que el feminismo debería valorar o acercarse de otra manera al mundo de la moda?

    Tanto desde el feminismo, como desde el arte más tradicional y desde otros muchos campos se debería de valorar mucho más el mundo de la moda. Para mí es un arte en sí y muchas veces las críticas se quedan en lo superficial por las ideas preconcebidas que se tiene hacia esta disciplina. Es difícil, a veces, hacer ver que es igual de válido trabajar con una falda que con una escultura.
    El feminismo tiene cabida dentro de la moda con frases y este tipo de formatos. Pero hay que tener mucho cuidado porque cuando el capitalismo coge este tipo de cosas y llegan por ejemplo a grandes marcas puede ser un arma de doble filo. Está bien que llegue y que las personas se sientan identificadas con ciertos mensajes porque puede ser el primer acercamiento para luego profundizar más. No podemos juzgar el nivel de feminismo que tiene cada una, pero es peligroso que sigamos reproduciendo los roles y creamos que no lo hacemos por llevar una camiseta que ponga “yo soy feminista”.

    Persona Hola (Falda regional)_Teresa Bua | Mujeres Mirando Mujeres | Sabela Fraga Costa

    Persona Hola (Falda regional) 2019. Falda (110x92x35cm) Fotografía (40x50cm) Seleccionada Novos Valores 2020, Pontevedra

    Tu trabajo está determinado por el dominio de varias disciplinas, ¿te ayuda a la hora de transgredir las fronteras tradicionales del género y apostar por esa multiplicidad a la que aludes?

    Como feminista, vivo en constante contradicción. Me cuestiono continuamente todo, todo el tiempo, porque si te dejas llevar acabas yendo por el camino determinado por esta sociedad. En mi obra también reflejo esta contradicción, y es por lo que me gusta –dentro de la fotografía– trabajar con mi hermano porque al estar los dos creo que intercambiamos esos roles. Al estar sólo yo es más difícil plantear y cuestionar estos temas de la ambigüedad. A veces pienso, ¿me toca a mí trabajar esto? Pero sí, porque sufrí y sufro estos roles. En estos momentos, mi apariencia puede encajar más con la normatividad y exponer esta imagen como única no me gusta porque no habla de esa dualidad. Con mi hermano me siento más libre porque nuestras identidades o roles fluyen y creo que se puede expresar mejor mi discurso. Por ejemplo, con el tema de la falda, la idea es que se use para romper los roles de género y que sea una prenda para todas las personas. Por eso no puedo ser yo la que siempre la lleve y es necesario que entren otras identidades en mi trabajo.

    P-Persona Hola 5 (¿Cómo sacarle partido a tus piernas?)_Teresa Bua | Mujeres Mirando Mujeres | Sabela Fraga Costa

    P-Persona Hola 5 (¿Cómo sacarle partido a tus piernas?) Performance 7 ‘. 2019. La JUAN Gallery, Madrid

    Declaras que la falda puede tener un alcance político siguiendo los pasos de la universalización del pantalón. Más allá de las obras que realizas con esa pieza, ¿realizas un trabajo de investigación en torno a ella?

    Estoy intentando conseguir financiación para seguir con esta investigación y poder escribir un manifiesto de la falda. Estos dos últimos años no salió adelante pero justo en estos últimos meses sucedió lo del alumno que se puso una falda y me hizo darme cuenta de que sí que es necesario este trabajo de investigación, esta politización de la falda y esta universalización de la misma.

    P-Persona Hola 3_Teresa Bua | Mujeres Mirando Mujeres | Sabela Fraga Costa

    P-Persona Hola 3 .Performance 15 ́ 2019. Violencia Zero. Deputación de Pontevedra

    La presencia de la tecnología en tu obra se relaciona con el cuerpo de una forma íntima y se presenta a través de artefactos que le añaden más significados. Estas estrategias creativas ligadas al feminismo y a lo tecnológico, ¿tienen alguna relación con la teoría cyborg de Haraway?

    Quizás indirectamente. Mi gran influencia es María Castellanos y su colectivo artístico uh513, junto con Alberto Valverde. Toda su obra tiene una inspiración muy fuerte en Haraway y es una pionera en el ámbito tecnológico. Para mi ella es como mi mentora, sobre todo en esta última etapa de mi trabajo. Lo de ampliar las opciones del cuerpo a través de la tecnología es algo de lo que se habla también desde el xenofeminismo y me interesa bastante porque uno de los pilares que me hace trabajar artísticamente es ser una persona potencialmente capaz de gestar y esto me genera muchas contradicciones, dilemas. Estoy todo el tiempo pensando cómo la tecnología me podría ayudar a mí o a otras personas. A veces tengo ideas que me parecen muy locas pero que otras veces me parecen muy lógicas. Pienso como la tecnología nos podría ayudar a dejar de tener dolores menstruales o incluso a dejar de tener la menstruación. Pero el capitalismo no deja de estar presente y me da mucho miedo. A veces no quiero ser cíclica porque quiero ser productiva al cien por cien y esto me genera muchos conflictos, porque quizás es el capitalismo el que me está haciendo sentir de esta manera. Quizás a mucha gente le gustaría explorar estas posibilidades ante la falta de investigación que existe en ese campo. Todos estos dilemas abren un abanico de preguntas nuevas que creo que estaría bien debatirlo entre todas. El xenofeminismo hace bastante hincapié en que las tecnologías pueden ser un gran potencial, pero si somos nosotras las que tenemos voz con ellas.

    Persona Hola (Cultura contra Naturaleza)_Teresa Bua | Mujeres Mirando Mujeres | Sabela Fraga Costa

    Persona Hola 2 (Cultura contra Naturaleza), 2019 Escultura interactiva. Wom@rts Project. Co-funded by the Creative Europe Programme of the European Union

    Fotografías de tu infancia, mantas con un significado especial…Tu obra parece partir de un lugar y una posición concreta. ¿Qué importancia tiene tu experiencia personal en tu trabajo?

    Mucha, porque si seguimos los postulados del feminismo “lo personal es político”. Como te vistes y expresas es ya un acto político. Luego, a un nivel más íntimo, todos los episodios de mi vida me hacen crear. Hay cosas en mi día a día que me generan mucha rabia, experiencias que quiero compartir, pensamientos sobre la reproducción o gestación que quiero comunicar y necesito poner sobre la mesa. En mi Cuaderno Rojo trabajo mucho sobre la menstruación, y qué es si no la menstruación sino un episodio de tu vida todos los meses. Tengo dos formas de crear: una muy visceral, que sale de dentro y que busca la explicación a posteriori cuando te encuentras con una cantidad de material que sigue una misma línea y, por otro lado, una forma de crear más conceptual, que parte primero del concepto para después llegar a la obra.
    Siento una necesidad absoluta de poner el tema de la menstruación a debate, hablar sobre esta cuestión y de temas que impliquen la baja menstrual, por ejemplo. Implica tener una serie de planteamientos nuevos que ayuden a darle otro significado y verlo desde otra perspectiva. Es un grito pidiendo educación menstrual para todas las personas, porque muchas personas adultas todavía estamos descubriendo cosas de nosotras mismas como qué tipos de alimentos nos sientan bien cuando estamos ovulando o menstruando…

    ¿Qué grado de vulnerabilidad hay en tus obras y de qué manera gestionas las contradicciones?

    Las contradicciones que surgen en todas las experiencias de mi vida, al llevarlas a mi obra artística las trabajo más y a nivel personal son mucho más fructíferas. Sí que me siento en una posición de vulnerabilidad, pero en realidad me siento cómoda. Cuando expongo fotos del diario íntimo o cosas de ese estilo, es un lenguaje muy directo, pero es la forma en la que soy capaz de expresarme mejor y aunque esto me haga ser vulnerable, es como quiero expresarlo. No puedo escapar de mí misma y tampoco quiero juzgarme ni censurarme. Si mi obra me hace ser vulnerable ante el público no me voy a censurar. Pero también es verdad que es una vulnerabilidad debida a hechos culturales que es en sí lo que quiero romper. No es una vulnerabilidad que me dañe, me siento cómoda asumiéndola sabiendo que la idea o el concepto de la obra me llevan a hacer eso. De ahí la comodidad y la confianza. Para mí es mucho más fácil expresarlo de esa manera que hablándolo, como ahora en esta entrevista. Mi lenguaje es mi obra artística.

    ¿Tu subjetividad se sitúa en tu discurso bajo la identidad “mujer” o ésta se expone como punto de partida -como lo impuesto hasta ahora- para problematizarlo y deconstruirlo a través del desarrollo de tu trabajo?

    Sí, totalmente. Es un punto de partida para deconstruirme y generar nuevas propuestas. Encuentro muchas contradicciones en el hecho de “ser mujer” siguiendo la problemática que hay dentro del feminismo a raíz del debate de “qué es ser una mujer” o “cómo definirse mujer” … Yo misma me cuestiono cómo puedo estar ofreciendo esto. A mí me gustaría escapar más de lo que puedo escapar porque no quiero formar parte de esto. Y, a veces, cuando mi estética coincide con el género que se espera de mí no me gusta visibilizarme de esa forma. Ser mujer, en ese juego de roles, está muy ligado a la feminidad y en mi trabajo también exploro ese comportamiento y me gusta cuando veo a mi hermano o a otras personas disfrutar de ella. La masculinidad está más aceptada e interiorizada en todas las personas. Por ejemplo, a la hora de expresar poder o darte a respetar vas a usar una determinada actitud que estaría más orientada a la masculinidad, mientras que la feminidad se utiliza muchas veces para ridiculizar.

    Esa mirada situada que parte de ti misma y que controlas, ¿te ayuda a escapar de la sexualización y objetualización patriarcal del cuerpo pudiéndole dar otro significado y presencia?

    Sí. Cuando uso mi cuerpo y me autorrepresento creo que tengo una mirada mucho más fría e incluso objetiva. Considero mi cuerpo una herramienta de trabajo. A veces me llevo sorpresas de cómo reacciona el público porque yo lo veo desde otro punto de vista muy diferente. Cuando expongo una imagen del cuerpo donde se ve una vulva abierta toda llena de sangre, no me resulta chocante porque está totalmente normalizada. Algunas personas que lo ven se llevan sorpresa porque no es lo habitual y el cuerpo no está objetualizado desde el punto de vista patriarcal. Y aunque sea un cuerpo expuesto no se le está tratando como un objeto para la mirada masculina. En obras como el Cuaderno Rojo, Realismo 2.0 y Cultura vs Naturaleza es un punto de vista desde mi misma, directo, desde el autoconocimiento, desde una persona que se observa y que no tiene pudor de un cuerpo. En ese aspecto mi obra tiene como un carácter de estudio a través de un seguimiento diario fotográfico.

    P-Persona hola 4 (Realismo 2.0)_Teresa Bua | Mujeres Mirando Mujeres | Sabela Fraga Costa

    P-Persona hola 4 (Realismo 2.0). Performance 2h, 2019. Acción x m2. LA JUAN Gallery, Madrid.

    La iconografía vaginal está muy presente en tu trabajo, y me recuerda a artistas como Annie Sprinkle, Déborah de Robertis, Judy Chicago, Judy Bamber, Hannah Wilke… ¿De qué manera está situada en tu trabajo?

    Judy Chicago, Valie Export y Tracey Emin son referentes importantes. La iconografía vaginal en mi obra se enmarca en una búsqueda constante, sobre todo ante la falta de educación sexual y menstrual. Mi obra es un grito para buscar este tipo de educación. Mi cuerpo no se expone como un objeto sino como algo normal, de lo que nadie se tiene que asustar ni rechazar. Nuestra vulva es en cierta manera un fetiche, pero si tú lo normalizas pierde esa condición. Es una apuesta por visibilizar para romper con esa mirada. Por otra parte, es también un querer dejar de tener miedo, abandonar ese miedo de sentirnos objetos.

    P-Persona Hola 2 (Cultura contra Naturaleza)_Teresa Bua | Mujeres Mirando Mujeres | Sabela Fraga Costa

    P-Persona Hola 2 (Cultura contra Naturaleza). Performance 8h. Santiago de Compostela – A Coruña – Santiago de Compostela. 2018. Wom@arts Project. Co-funded by the Creative Europe Programme of the European Union

    Sufriste censura en las redes, ¿es una muestra más de que las plataformas digitales y la tecnología siguen controladas por el poder masculino?

    Sí, sin duda. Sufrí censura en las redes y básicamente no puedo mostrar mi trabajo en las redes sociales. No las tengo casi nada activas porque cada vez que subo algo me lo censuran. Siguen controladas por ojos patriarcales. A veces intento actuar estratégicamente, camuflándolo un poco pero incluso me censuraron una foto en Instagram de hace más de un año, al revisar seguramente el contenido de mi cuenta.

    ¿Cómo valoras la presencia del feminismo en el arte en todos estos años? ¿Hubo un cambio estructural de funcionamiento o sigue siendo un recurso para ciertas fechas señaladas?

    Veo necesario que existan convocatorias feministas porque si no habría cosas que no tendrían cabida. Por ejemplo, el hecho de que existan convocatorias feministas como el Womarts liderado por el Auditorio de Galicia me permitió materializar la obra de Cultura vs Naturaleza. Sin ella, sería una obra que se quedaría en el bloc de notas, en el marco teórico, porque no tendría dinero ni tiempo para materializarlo. Es la primera obra en la que expongo abiertamente una vagina, está en un museo e hice la performance por la calle. Sin este marco feminista que acompaña a estas convocatorias es muy difícil que algunas obras salgan a la luz.
    Por otro lado, sigue siendo un recurso que se utiliza para fechas señaladas que, como comentábamos antes, es un arma de doble filo porque también introduce el tema y hay cosas que sólo tienen cabida en estas fechas señaladas. Es decir, aunque haya alguna exposición durante el año hay cierto tipo de obras que se van a aceptar o bien el 25N o el 8M. Incluso la gente parece estar más abierta a ver cierto tipo de propuestas en esas fechas. A veces es difícil proponer un trabajo feminista fuera de eses días.

    Sabela Fraga Costa. Bio MMM.
    Teresa Búa. Web. Bio MMM.

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