INÉS IBARRA mirando a IRANTZU LEKUE

 

“Flüiu com l´aigua”. Año 2020. Lugar: Montgat (Cataluña). Muralismo participativo. Medidas 3* 30m.

Conocí a Irantzu Lekue hace seis años, cuando yo formaba parte de la diáspora vasca en la Norpatagonia. En aquel entonces recibimos su propuesta para realizar un mural en nuestra ciudad. El mural se llevó a cabo en el espacio público de la capital neuquina, en el Pasaje al Arte, donde las paredes a intervenir —un frente y un lateral de dimensiones imponentes— se transformaron en un territorio compartido.

Desde el inicio me impresionó su forma de trabajar: antes de dibujar una sola línea, Irantzu dedicó tiempo a conversar con la mujer que vivía en la casa. La observé vincularse desde la empatía, el afecto y una escucha profunda, tomando notas y dejándose atravesar por la historia del lugar. Al día siguiente me mostró su primer boceto y me encontré con una sorpresa inesperada: mi hija y yo aparecíamos proyectadas en esas paredes.

Lo que siguió fueron cuatro jornadas intensas de trabajo y fiesta colectiva. Las vecinas y vecinos se apropiaron del proceso y esa fue tal vez la mayor fuerza del proyecto.

Porque el muralismo, tal como lo concibe Irantzu, lo contiene todo: guarda la huella de la comunidad, pero también la huella que la artista se lleva consigo. Sus intervenciones en el espacio público se transforman en tejidos vivos de memoria que entrelazan territorio, arte y feminismo. En sus murales, las paredes se resignifican a través de la figura de las mujeres, entendidas como portadoras y transmisoras de saberes, historias y herencias.

«Huellas de identidad”. 1er Premio Videotalentos Fundación Banco Santander. Año 2012. Técnica Videoarte. Medidas 16:9.

En muchos de tus proyectos aparece la figura femenina como eje ¿Cómo pensás la representación de las mujeres en el espacio público y qué responsabilidades implica para vos?

Como mujer que soy, he sentido en numerosas ocasiones la ausencia de referentes femeninos en la mayoría de los ámbitos. Mi labor mediante intervenciones en el espacio público consiste en visibilizar y dignificar a las figuras de mujeres que han sido precursoras de cambios, avances. Dar a conocer sus nombres. Reconocer su trayectoria, su dedicación y sus logros. Tanto en el ámbito profesional, como social y afectivo.

“Sororitatea”. Año 2018. Lugar: Laudio (Araba). Técnica Muralismo participativo. Medidas 4*12m.

De esta manera, mediante diferentes técnicas como el muralismo, he podido reconocer junto a la escritora Toti Martinez de Lezea, por ejemplo, el mural “Ahoz aho” del barrio de Judimendi de Vitoria-Gasteiz, la relevancia de las figuras femeninas mitológicas, las mujeres creadoras de las pinturas rupestres, profesoras, científicas, historiadoras, arqueólogas, creadoras, oradoras, así como deportistas, astronautas y activistas. 

En “Temps de Dones”, mural ubicado en la fachada del centro CIBA en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), conocí de primera mano cómo varias mujeres cansadas de que el transporte público no llegase hasta la localidad, secuestraron en varias ocasiones autobuses con el objetivo de reivindicar la falta de acceso a los derechos que tenía Barcelona. Éstas y otras anécdotas, las representamos junto a imágenes en red de mujeres que tradicionalmente van pasando el legado feminista, las unas a las otras. La transmisión de sabiduría. 

“Temps de Dones”. Año 2019. Lugar: LaCiba-Santa Coloma de Gramenet (Cataluña). Técnica Muralismo participativo. Medidas 32*14m.

En las diferentes intervenciones realizadas en la Vía Verde del Vasco Navarro, antigua vía férrea pionera en contratar mujeres como conductoras o jefas de estación, hemos destacado su presencia, su metódico trabajo, así como el de las profesoras que se desplazaban diariamente a pequeñas poblaciones para impartir sus clases, o las niñas que asesinaron en la zona durante la inquisición, condenadas por brujas. 

Mediante la escultura, dentro del Memorial 3 de Marzo tuve el placer de poder empaparme de la historia y de reconocer y poner en valor la labor y fortaleza de las mujeres en las manifestaciones de los/as obreros/as de 1976 en Vitoria-Gasteiz mediante la escultura “Emakumeen indarra”(2008), obra pública ubicada en el barrio de Zaramaga. Ellas fueron las que crearon una caja de resistencia, con la que podían abastecer familias en situación de escasez de alimento, se manifestaban diariamente en una plaza céntrica con las “bolsas vacías”.

Estos son algunos ejemplos de proyectos desarrollados donde mi responsabilidad es empaparme de todos los testimonios posibles que narran la historia, el momento, su contexto, las labores desempeñadas y que dejaron huella en cada lugar. Con todo ello, mi objetivo es tejer un entramado narrativo y visual que transmita y deje con él una constancia, una memoria visual y social, contemplable por cualquier estrato social en el espacio público. 

“Ahoz aho”. Año 2016-2017. Lugar: Barrio Judimendi- Vitoria-Gasteiz (Araba). Técnica Muralismo participativo. Medidas 50*3m variable.

Creando en exterior, la obra es propia mientras se desarrolla el proyecto, para pasar a ser del pueblo. Esa es la mayor responsabilidad: escuchar y estudiar bien cada palabra, recuerdo, compartir un proceso interesante y divertido para las personas; y por último, ser transmisora y conectora de cada recuerdo, de cada aportación de cada integrante del grupo y lograr ejecutar finalmente un trabajo que llene y que llegue a las máximas personas. 

“Emakumeak Zallan”. Año 2017. Lugar: Frontón Aranguren – Zalla- Encartaciones (Bizkaia). Técnica Muralismo. Medidas 10*15m.

Como mujer-artista que trabaja en ámbitos históricamente masculinizados, como el muralismo y el espacio público, ¿Qué desafíos encontrás y cómo los transformás en motor creativo o político?

Cuando he trabajado en el espacio público me he encontrado en situaciones en las que se juzga mi manera de trabajar o incluso en alguna ocasión, la calidad de mi trabajo. Incluso se cuestionó el concepto de Galería adoptado por mi creación empresarial.

Cuestionamientos y faltas de respeto provenientes de hombres blancos, de mediana edad y medio/alto estatus social. Han paralizado obras mediante titulares en prensa, campañas descalificativas en redes sociales para cuestionar proyectos adjudicados mediante concurso público cuyo objetivo principal es crear una sociedad más justa e igualitaria, más llena de color y colectividad.

También han manipulado mi nombre en notas de prensa falsas, para rédito político. He tenido que atravesar conflictos en trabajos dominados por hombres. He recibido comentarios lascivos sobre mi físico/trabajo y he sentido en numerosas ocasiones el síndrome de la impostora. Siento que se juzga el trabajo de las mujeres, su imagen, sus actitudes, su valor. Parece que nada vale si no cumples el 100% las expectativas. Si no eres 100% perfecta. 

He sentido mucha frustración, donde se despliega la dualidad entre actuar o resignarse. Siendo autónoma muchas veces ha tocado atravesar la resignación. Es curioso, pero con  ella, la motivación por el cambio se vuelve más intensa. Y así la resiliencia aparece como motor de nuevas creaciones. Desde que tocas la sombra, renaces con más fuerza, con una nueva guía (tu propia seguridad) y con la experiencia como base.

Sin embargo, no todo este recorrido ha sido doloroso. También me he encontrado con muchas personas amables que me llenan de motivación. He aprendido a aceptar sólo las críticas constructivas y seguir luchando por mi vocación; transmitir mediante el artivismo situaciones de vulneración de derechos humanos; recalcar el trabajo y la presencia de todas nosotras. La vinculación necesaria con la madre tierra, la sanación de envidias y competiciones…  Sanar por las que estuvieron, las que están y las que estarán. 

“Berritxuko emakumeak”. Año 2018. Lugar: Herriko Plaza- Berriatua (Bizkaia). Técnica Muralgintza partehartzailea. Medidas 40m2 aprox (rodea Kiosko).

Tu trabajo se inscribe en un cruce muy potente entre arte, territorio y feminismo. ¿De qué manera el feminismo atraviesa tu práctica artística?

Mi práctica artística ha atravesado diferentes continentes, absorbiendo diferentes modos de vida. Ha atravesado desde mi cuerpo al exterior. He compartido con multitud de mujeres emprendedoras, creadoras, resilientes que en innumerables ocasiones han visto sus derechos vulnerados. También a mi me ha pasado. 

El feminismo nace desde que nacemos. Somos receptoras de todo tipo de memorias familiares, huellas que van dejando marca en tu ser. Mediante la práctica artística se canaliza todo ello. Mediante la recepción de los distintos hilos que te conectan con otras personas, luego una posterior introspección y expresión creativa para un planteamiento abierto y finalmente una ejecución en convivencia con esos hilos iniciales. Allí se generan redes de convivencia, intercambios ricos en emoción, diversión y abstracción. El trabajo en equipo, colaborativo, tiene su mayor valor en el proceso, en lo vivencial, no sólo resistiendo como una simple pintura ilustrativa. La obra así conecta con el territorio, con el feminismo. Con esa red que crea cambio. 

#FemRights – ikusezintasuna/ invisibilidad. Año 2018. Exposición #FemRights. Lugar: Centro Cultural Montehermoso y UnescoEtxea. Técnica Instalación artística. Medidas 4*4*2m.

¿Cómo ves hoy el papel de la mujer en el arte, especialmente en el arte público? ¿Qué transformaciones sentís que aún son necesarias?

El papel de la mujer en el arte se ha incrementado en los últimos años. Las mujeres tenemos más presencia en cargos directivos, como artistas del panorama cultural actual. Contamos con más contratos y desarrollamos papeles importantes. Se está visibilizando figuras de mujeres referentes y nuestra presencia es más fuerte, considero, en la mayoría de los ámbitos. Era lo mínimo que podíamos tener, tener presencia. 

Sin embargo, hay que hacer hincapié en las condiciones y características de esos puestos o contratos. Seguir incidiendo en la equidad de trato, de derechos, de libertades. Revisar ese juicio permanente, fomentar el respeto mutuo. Revisar la conciliación familiar o de cuidados. Proteger a sus creadoras y a la actividad artística, que muchas veces se califica de “innecesaria” pero que, sin embargo, es la que otorga conocimiento y voz crítica. 

Aún sufrimos mucha violencia encubierta. La mujer aún está sometida en múltiples áreas, así como la naturaleza y sólo podemos lograr igualdad y respeto si unimos voces para generar cambios sociales reales. 

“Denboraren aztarna / Huella de tiempo”. Año 2016. Capitalidad Europea de la Cultura DSS2016. Lugar: Sagués- SanSebastián (Gipuzkoa). Técnica Instalación artística con botellas, mensajes, luces e hilo rojo. Medidas 80m*40m

“Bidearen aztarnak /Huellas del camino”. Lugar: Vía Verde del Tren Vasco Navarro (Álava). Año 2018-2019. Técnica Intervención pictórica pinturas varias. Medidas 376m* 4m.

 

Inés Ibarra. Bio MMM.

Irantzu Lekue. Web. Bio MMM.