
Soledad Penalta (Noia, 1943) comenzó su carrera artística en 1972 trabajando con la cerámica, y desarrolló su trabajo en diferentes seminarios y talleres, con maestros como Isaac Díaz Pardo. No fue hasta la década de 1990 cuando principió a trabajar con fundición en bronce, hierro y acero, destacando las esculturas de gran formato para exterior, algunas de las cuales están expuestas públicamente, como en el paseo marítimo de A Coruña, en el parque escultórico de la Torre de Hércules o el busto a María Marino en Noia.
Participó en diversas muestras individuales y colectivas y tiene obras en diversos museos como el Museo Bello Pino, en Ferrol y en el Museo de Arte Contemporáneo de Cerámicas O Castro, en Sada, entre otros. Así como numerosas obras en fundaciones y colecciones de arte.
En el año 2018 es nominada académica numeraria de la Real Academia Gallega de Bellas Artes en la sección de escultura. Recientemente es galardonada en los Premios de la Cultura Gallega 2019, distinguida en la modalidad de Artes Plásticas.