
“Mis pinturas son puestas en escena de composición barroca y teatral. Escenarios en los que los personajes están involucrados en una historia. Hay narración, pero incompleta. Son fragmentos de una historia en la que no sé exactamente lo que está ocurriendo, y tampoco quiero saberlo. Deseo quedarme en ese estado de confusión e incertidumbre que puede provocar la contemplación de una escena misteriosa. Tampoco son un sinsentido absoluto. Eso no me interesa. Considero que hay suficientes elementos como para construir posibles narraciones, dependiendo de la forma de mirar de cada uno. De esta manera el espectador entra en el juego de intentar leer el significado, de entender o descubrir.”