
Francisca Rubio Wenk (Córdoba, Argentina, 1999) centra su práctica artística en el bordado tradicional, explorando sus connotaciones históricas y desafiando las percepciones de esta técnica como un “arte menor” relegado al ámbito femenino. Utiliza el bordado como un medio para contar historias no contadas.
Su investigación se divide en varias líneas temáticas. Por un lado, explora el concepto del hogar como un espacio aparentemente seguro, pero que puede ser el escenario de relaciones dañinas, como las dinámicas entre madre e hija y la herencia de traumas generacionales femeninos. Por otro lado, examina el papel de la moda desde una perspectiva camp, reconociéndola como una herramienta de expresión política para comunidades marginadas como la LGBT, latina y negra.