Ana Marcos es una artista multidisciplinar que desde el arte contemporáneo intenta establecer vínculos entre la práctica artística y la tecnología. Sus proyectos de investigación combinan su perfil técnico y artístico. Es Ingeniera Técnico Industrial (UPM) y grada en BBAA (UCM) y ha expuesto sus proyectos en diversos Centros de Arte en España y otros países.
Desde 2012 codirige el colectivo 3DInteractivo, un grupo formado por artistas e ingenieros que busca, a través de la investigación artística, una comprensión más profunda de la relación entre arte-ciencia- tecnología. Ganadora del I Premio de Creación Contemporánea MCIP dentro del proyecto Versionadas de Las que habitan, actualmente está realizando el proyecto beca que otorga la Fundación Villalar de las Cortes de Castilla y León.
Los trabajos de Ana Marcos se enmarcan en una variedad de medios, desde la pintura a la fotografía y más recientemente en instalaciones interactivas y videoinstalaciones. Las temáticas que trata son varias como la reflexión sobre los cuerpos, la naturaleza misma de las imágenes, las diversas realidades o la violencia de género, todo ello planteado y realizado desde una perspectiva de género. Entre sus trabajos, destacar algunos como “SORRY for not being” an object (2009-2012), una instalación que propone una reflexión sobre las apariencias y los arquetipos que construyen hoy en día los conceptos de belleza e identidad de la mujer y de la relación entre la percepción que tiene la mujer de sí misma y su adaptación y aceptación a/por la sociedad; “ZARA, Mango, Benetton y otras bolsas del montón” que utiliza materiales reciclados del entorno del hogar y del shopping (espacios asociados a las mujeres) como bolsas, embalaje de productos de limpieza, etc, para componer un lenguaje que inspire la siguiente afirmación: “La mujer debe ser el sujeto de su propia mirada y no el objeto de mirada”; “scenarios DEMODÉ” que reflexiona sobre cómo los espectaculares escenarios de los desfiles de moda son la atmósfera ideal para vender unos cánones estéticos tan imposibles como deseados ya que construyen hoy en día los conceptos de éxito y belleza y por ende de identidad; “Borra, rasca, sale!” en el que, a partir de carteles publicitarios, reflexiona sobre cómo la violencia actúa en el terreno simbólico y sobre las consecuencias para varias generaciones que tiene la publicidad sexista.