ENCINA VILLANUEVA mirando a PATRICIA ESQUIVIAS
Patricia Esquivias mira donde no se suele mirar. Su lenguaje para contar lo que ve es el vídeo, siempre enmarcado en una propuesta más amplia, que incluye investigación, vinculación con otras artes y proyectos expositivos. La suya es una historia nueva, una narración increíble que vincula hechos históricos, anecdóticos, personales y simbólicos.
Una mirada desprejuiciada
El punto de partida de sus proyectos es su propia subjetividad, una mirada desprejuiciada sobre la cultura y la historia que, planteada de forma muy directa en sus creaciones, se convierte, sin pretenderlo, en un cuestionamiento de la historia única, del relato hegemónico.
Su marco de interés es la cultura, especialmente la popular, y la historia de España. Rompe la jerarquía de las artes al no respetarla, defiende una idea de progreso que no desprecia la tradición y pone un espejo ante la perspectiva colonial que subyace en gran parte del relato histórico.
Ya en una de sus primeras piezas, The Future was when? (2009), se pregunta por la relación entre tradición y modernidad a través de los azulejos que adornan el metro de Nueva York y el de Madrid y en las diferentes formas, más respetuosas con el pasado o menos, en las que se han ido reformando. Muchos años después, en Al puro ver se ve (2025), desvela el sesgo colonial cuando se sorprende al encontrarse con personas que no son capaces de aceptar la posibilidad de que un tejido que se hace en un pueblo de Toledo pueda tener origen marroquí.

Murales de cerámica realizados por Manuel S. Molezún y Amadeo Gabino en 1958. Fotografías color, blanco y negro. 2013-2015.

The future was when?. Vídeo. 2009.
Esta honestidad no se ve solo en el fondo, en lo que cuenta, sino en cómo lo hace: sus vídeos parecen grabados a la primera, no corrige, aunque haya fallos, son directos y naturales, no tiene afán de perfección ni de necesidad de responder a más imperativos que el de su propia intuición y sensibilidad.
Esta forma “artesanal” de trabajar es clave en su obra. Le interesa la huella humana en lo artístico, valorando por ello aspectos poco visibles y reconocidos de las artes. Así, muestra la importancia de un azulejo o un bordado, y de quien los hace, reconociendo, por ejemplo, el papel de un albañil en una decoración o de una bordadora en el mantenimiento de un tipo de punto. Es el caso de Al puro ver se ve, donde hasta la propia artista aprende a bordar de esa forma para seguir siendo parte de quienes mantienen la tradición o de 111-119 Generalísimo/Castellana (2016) en el que se fija en las decoraciones cerámicas de los portales de esta zona de Madrid que hoy es la Castellana pero, en tiempos de la dictadura, se denominaba Generalísimo.
En el caso de la arquitectura, se preocupa por observar qué otras profesiones intervienen en ella, mucho menos visibles que la de quien diseña el edificio. Y así lleva años observando y fotografiando las fachadas de Madrid, fijándose en sus decoraciones, experiencia de la que nos habla en Pongamos que hablo de Madrid (2016). Con la misma intención, la forja y la historia de una familia en torno a ella es la base de Brave Wounded Blows (2019), vídeo en el que visita lo que fueron los talleres de esta familia y en los que se crearon muchas de las piezas singulares que hoy decoran Madrid.

Brave wounded blows. Vídeo, tapiz y dibujos de José María Barrera. 2021.
Conexiones imposibles
En ese dar rienda suelta a sus preocupaciones y a su visión del mundo, Patricia Esquivias nos sorprende generando conexiones inverosímiles, hoy consideradas parte de la idiosincrasia de la artista. Si hay un proyecto en el que estas son especialmente sorprendentes es Folklore, una serie de cuatro videos realizada entre 2006 y 2015 en los que aborda la identidad española desde diferentes enfoques. En el primero de ellos vincula al dictador Francisco Franco con Jesús Gil, la Ruta del Bacalao, la paella o los rituales de las Fallas. Siempre con un fondo de humor, muestra cómo los excesos en los últimos años de la dictadura y los primeros de la democracia son ya parte del folclore español, de la identidad como país.

Folklore I. Vídeo. 2006.

Folklore II. Vídeo.
En Folklore II relaciona el Imperio de Felipe II con la figura de Julio Iglesias, vinculándolos a través de su expansión internacional, la leyenda negra que acompaña a ambos o la relación de la potencia española, y del cantante, con el sol. Folklore III propone conectar dos lugares que comparten nombre: Galicia (España) y Nueva Galicia (México). Y lo hace a través de la forma de la pirámide y su relación con el progreso. Tanto en su carácter monumental en el caso de México como en los planos de las casas gallegas que, pudiendo ensancharse según se construían en altura, generaban una imagen de pirámide invertida.
Finalmente, un cuarto video parte de una pregunta que le hace a su padre sobre si ha visitado el museo Reina Sofía y, en una nueva reflexión sobre vanguardia y tradición, relaciona este espacio cultural de Madrid con el Casón del Buen Retiro, el Monumento a Eugenio d’Ors del Paseo del Prado o el Pabellón de España en la Exposición Universal de París de 1937.
Con ingenio conecta lo macro y lo micro, vincula lugares, personas o hechos aparentemente inconexos, compara el pasado y el presente. Así, en Cardón Cardinal (2016-2020), termina mostrando, a través del viaje de un cactus desde un pueblo de México a la Expo’92 de Sevilla, los mecanismos de la colonización. O en The Future Was When?, se vincula a ella misma con la artista Susan Brown, que arregló los azulejos del metro de Nueva York, primero de forma ilegal y después contratada por la alcaldía de la ciudad. Este descubrimiento, junto con la observación de un modo de hacer en el metro de Madrid completamente diferente, menos respetuoso con el pasado, fue el punto de partida de esta pieza.
Cómo llega hasta aquí
Patricia Esquivias nació en Venezuela en 1979 y pronto su familia se trasladó a Madrid. Esa experiencia infantil, junto con su formación en Londres y posteriormente en México y en San Francisco, son claves para entender la amplitud de su mirada y de sus planteamientos artísticos, así como el uso indistinto del inglés o del español en sus vídeos.
Su primer lenguaje creativo fue la escritura y la primera experiencia profesional haberse encargado de las exposiciones en el espacio “Los 29 enchufes”, que creó junto a Manuela Moscoso en Madrid. Cuando en 2005 se trasladó a México, gracias a una beca, empezó a narrar sus textos en vídeo. Posteriormente, becada en San Francisco con el Programa Fullbright, realizó un máster en Bellas Artes y continuó experimentando con el audiovisual; es cuando comienza la serie Folklore. También verse lejos de su país le despertó un especial interés por la historia de España, fijando su atención en el relato que se hace de ella.
Su lenguaje es el vídeo, pero no solo
Si bien en origen trabajaba fundamentalmente textos breves, con el tiempo la narración audiovisual de Patricia Esquivias se va complejizando. En sus primeras piezas, el texto se transforma en vídeo con lectura en voz alta, mientras la artista muestra materiales (fotos, dibujos, páginas de libros) ante una cámara fija. De ella apenas vemos las manos y escuchamos su voz.

Al puro ver se ve. Vídeo. 2025.
Más adelante incorpora el ordenador como herramienta visible, grabando la navegación por imágenes y mezclándola con vídeos y documentos impresos. Progresivamente entran otras personas, acercándose por momentos al documental, y la música y el canto adquieren un papel más central. Es entonces cuando desaparece el ordenador y el relato se abre a otras voces y puntos de vista, a veces reales y otras ficcionados con humor. Sin embargo, pese a esta apertura, la artista nunca renuncia al control de la narración, y la estructura y las conclusiones siguen siendo siempre suyas.
Es el caso del ya mencionado Al puro ver se ve, proyecto en el que trata de responder a la pregunta sobre cómo un bordado marroquí, con origen en Fez, llegó a Caleruela, un pueblo de Toledo, a principios del siglo XX. Nos cuenta todo lo que ha oído al respecto, las diferentes teorías, los sesgos colonialistas que ha encontrado en algunos de los relatos sobre este hecho y nos comparte su conclusión final; se atreve con su propia respuesta.

Al puro ver se ve. Vídeo. 2025.
En el vídeo muestra (sin pantalla de ordenador) imágenes impresas, libros, fotos, trozos de bordados, libros. También hay, de nuevo, música. La narración va nombrando, y reivindicando, a diversas mujeres, desde bordadoras del pueblo como Gregoria Cuadrado a figuras conocidas como Petra Amorós, Maravillas Segura o Zenobia Camprubí, muy vinculada probablemente, y según la tesis de Esquivias, con la llegada de este punto moruno a Caleruela. La exposición, mostrada en el año 2025 en el Museo Nacional de Artes Decorativas y comisariada por la propia artista junto a Selina Blasco y Patricia Molins, es el resultado de toda su investigación. Y en ella, además del vídeo de Patricia Esquivias, encontramos bordados, fotografías, textos, cuadros e incluso otra pieza audiovisual, de carácter documental, que no es de su autoría.
En Cardón Cardinal (2016-2020) la artista narra la historia de un cactus gigante, un cardón de 14 metros de altura, que se trajo desde el desierto de Baja California para plantarlo en el jardín del Pabellón de México de la Exposición Universal de 1992. Aunque la intención inicial era devolverlo a su lugar de origen, finalmente fue cedido al Ayuntamiento de Sevilla y hoy está milagrosamente vivo pero abandonado en medio de un aparcamiento.

Cardón cardinal. Vídeo. 2019.
En el vídeo del proyecto, cercano al documental, la artista incluye entrevistas a personas, música mexicana y española o un teatro protagonizado por niñas y niños, y extrae de la experiencia reflexiones sobre la mirada colonial y extractivista sobre estas tierras, a las que desde el inicio del periodo colonial los reyes españoles hacían llegar expediciones botánicas.
En esta ocasión, un tapiz acompaña al audiovisual. Tejido en un taller de Guadalajara (México) a partir de una acuarela realizada por Lilli Hartmann tras escuchar el relato de Esquivias, representa las vicisitudes de la planta, una especie de mapa de esta historia. Por un lado, se muestra al cardón en su pueblo de origen y, por el otro, a la planta ya en Sevilla. La imagen rememora a quienes dibujaban mostrando simbólicamente la historia de sus pueblos, y específicamente a la naturaleza en relación a su hábitat y no aislada, como suele aparecer en las ilustraciones científicas.

Cardón Cardinal. Tapiz. 2019.
La deriva del relato cuestiona y transforma
Mostrados en museos de muchos países del mundo, los proyectos artísticos de Patricia Esquivias no son solo el resultado, lo tangible. Son, más bien, un proceso creativo y comprometido que culmina en una propuesta artística que, por el camino, ha modificado algo, ha añadido algo nuevo a la historia, constatando que toda narración está expuesta a desviaciones y reinterpretaciones que pueden modificar profundamente su significado.
Y esto es lo que más nos puede atraer a quienes, desde perspectivas feministas, entendemos el arte como un medio para lograr incidir y mejorar nuestra sociedad. Porque el poder, según la pensadora y escritora Carolyn G. Heilbrun “consiste, en gran parte, en decidir qué historias deben ser contadas”. Y la historia oficial es solo una de las posibles.
Encina Villanueva. Bio MMM.
Patricia Esquivias. Bio MMM.



