miércoles, mayo 25, 2022

ISABEL CHIARA. «1928-2020»

1928-2020.

D150X50 cms.

Collage fotográfico sobre papel.

2020

 

1928-2020 es un homenaje a Rosario, mi madre, una superviviente de esas mujeres “virtuosas” por mandato político y social.

Las imágenes que componen mi obra hablan de toda una vida de entrega, a su hogar y a su familia, y de esa mujer joven condicionada, partida.

Isabel Chiara

Isabel Chiara fue presentada en la V edición por Laura González Vidal

LEER

 

Isabel Chiara (1962), ha desarrollado su carrera profesional como diseñadora gráfica, ilustradora y productora audiovisual durante 25 años. Artista multidisciplinar, su trabajo abarca una variedad de formas que incluyen collage, el arte digital, la animación y el videoarte.

Los efectos de la interacción cultural, el feminismo, y el lenguaje de la comunicación social son temas recurrentes en su obra, desde el planteamiento formal, hasta el desarrollo estético, siendo el humor un hilo conductor indispensable.

Ha publicado su trabajo en revistas de Arte-Diseño y libros monográficos; y su obra audiovisual ha sido premiada y seleccionada en festivales de cine internacional. Actualmente compagina su trabajo personal con ilustraciones y gifs para diarios y marcas.

 Web

Isabel Chiara, en primera persona.

Os dejamos un pequeño extracto de la entrevista que Isabel Chiara concedió a la comunicadora cultural Laura González Vidal (Laura Singular) para su presentación en la I edición online de Mujeres Mirando Mujeres.

Lo importante es sentirse reconocido con uno mismo, tener la certeza de que el camino que has tomado es el que tenías que tomar, porque satisface tus deseos, contesta a tus preguntas y propones un diálogo a través de tu trabajo.

Buscar el reconocimiento es legítimo, pero la falta de estímulos nunca puede condicionar tu desarrollo como artista..

Actualmente se da por hecho que el arte masculino es un valor seguro, y el mercado del arte busca rentabilidad. La narrativa cambia, antes se ponía el acento en la calidad de la obra, ahora en la continuidad de la carrera artística, en la proyección y en los beneficios que puede aportar el artista.

La mujer artista no tiene derecho a ser mediocre.