JULIA LULL presenta FEMART

 

FemArt es un proyecto que asume la complejidad de lo artístico como un espacio de aprendizaje colectivo y creatividad compartida. Al mismo tiempo es un territorio conflictivo donde la colaboración y la competencia del trabajo en común pretende diluir las ambiciones de la competición. Por ello, aparte de ser un proyecto pedagógico y social también puede ser considerado un proyecto político que apuesta por la transformación de todo sistema que pretenda anular la infraestructura solidaria de la sociedad y enjaular la creatividad en terrenos abonados por el mercado.

FemArt articula una práctica crítica, activa, colaborativa y social que inevitablemente topa con las estructuras tradicionales del Sistema-Arte, la industria cultural y el conocimiento institucionalizado. La propuesta fomenta espacios creativos de formación y acción y, desde perspectivas transfeministas, interseccionales y colectivas autónomas, aspira a desbordar las instituciones que quieren permanecer encerradas en sí mismas. Igualmente, lejos de nuestra intención está el habitar en los márgenes institucionales, sino enseñarles que estas nuevas formas de relación, aprendizaje y acción estética y política surgen de la base social y no de planificaciones reguladas e interesadas.

La fuerza de esta alternativa reside en la capacidad de generar complicidades, redes y afectos que desbordan las prácticas individuales y se proyectan hacia lo colectivo. Cada edición, cada residencia y cada muestra funcionan como espacios de resistencia y como prácticas concretas orientadas a la construcción de realidades comprometidas atentas a la sensibilidad y abiertas a la diversidad de cuerpos, saberes e imaginarios que nos constituyen.

femartmostra.org

 

1. Una revolución sin modelo, una práctica creativa indómita. 

FemArt no es una institución jerárquica ni una academia de arte en el sentido clásico del término, sino un dispositivo político y cultural surgido de la autoorganización colectiva de artistas y activistas feministas. Desde sus inicios, FemArt ha cuestionado frontalmente el régimen de producción simbólica del capitalismo cultural, que históricamente ha consagrado la figura del “artista-genio”, blanco, europeo, heterosexual y masculino, como sujeto universal del arte. Frente a esta lógica individualista y mercantilizada, el proyecto entiende el arte como una práctica situada, relacional y profundamente política, inseparable de los conflictos materiales, de género y de clase que atraviesan los cuerpos y los territorios.

Con más de treinta años de trayectoria, FemArt ha tejido una red transnacional de complicidades que desborda los límites geográficos e institucionales del Sistema-Arte. Su práctica se desarrolla a partir de procesos de intercambio, cuidado, investigación colectiva y acción crítica. Exponer significa, en este contexto, poner el cuerpo y utilizar los objetos y procesos creativos para activar espacios de pensamiento y confrontación que cuestionan las jerarquías estéticas, económicas y epistémicas impuestas por el orden neoliberal.

Imagen gráfica de la Muestra retrospectiva que celebraba los 25 años del proyecto. 2018-19).

A través del conflicto, el desacuerdo y la experimentación de alternativas, el proyecto ha generado un archivo de resistencias feministas que cuestionan/niegan la neutralidad del discurso artístico y revelan su función ideológica dentro del capitalismo tardío. No es casual que la propuesta se autodenomine Conspiraciones transfeministas para la acción y la crítica artística. La conspiración, aquí, no es metáfora sino estrategia: una forma de acción-especulación colectiva que desborda la crítica tradicional para intervenir tanto dentro como fuera de las instituciones, infiltrando sus lenguajes, desestabilizando sus normas y proponiendo otras formas de producir y compartir conocimiento. Desde una perspectiva transfeminista y materialista, FemArt no busca reformar el Sistema-Arte, sino erosionarlo poniendo en el centro las subjetividades disidentes y las alianzas como fuerza política transformadora.

 

2. Contra la institución: por qué FemArt opera fuera y más allá

fotografía detalle de una de las obras de la Retrospectiva Femart, 2018.

fotografía detalle de una visita dialogada a la Muestra Emergencias 2023.

Una de las piedras angulares de FemArt es su crítica directa a las instituciones culturales y artísticas como dispositivos de reproducción de desigualdades. Museos, centros de arte y circuitos comerciales operan como estructuras que organizan la visibilidad, jerarquizan los cuerpos y regulan qué prácticas son reconocidas como arte. FemArt señala, además, su dimensión extractiva: instituciones que capitalizan discursos críticos y prácticas disidentes para renovar su imagen sin transformar las condiciones materiales que sostienen la exclusión.

Este extractivismo institucional se basa en  procesos de blanqueamiento cultural (cultural washing), donde género, raza y clase funcionan como capital simbólico. Las luchas feministas, antirracistas y de clase son incorporadas como retórica progresista mientras se mantienen intactas las jerarquías del Sistema-Arte. Desde esta lógica, la creatividad deviene un recurso a explotar.

Siguiendo una lectura crítica cercana a Achille Mbembe, FemArt entiende el proceso del Sistema-Arte como una forma de necrocreatividad: un régimen que instrumentaliza la potencia creativa de les artistes para legitimar violencias simbólicas, precarización y gestión diferencial de la vida cultural. El sistema celebra ciertas estéticas mientras silencia otras, convirtiendo la creatividad en una herramienta de reproducción del statu quo.

Frente a ello, el gesto político de FemArt es doble: operar fuera de los circuitos convencionales de legitimación y, cuando es necesario, intervenir críticamente dentro de ellos para fracturarlos. FemArt no busca ampliar el canon ni ser absorbida por la institución, sino cuestionar su función política y económica.

Trabajar fuera de la institución no implica aislamiento, sino todo lo contrario: significa abrir el campo del arte hacia otros espacios, otras comunidades, otras formas de relación. FemArt apuesta por la autonomía, no como rechazo, sino como estrategia para imaginar otras formas posibles de construir lo común. Sus exposiciones, acciones y encuentros se despliegan en espacios comunitarios, feministas y alternativos, reforzando la idea de que el arte puede y debe formar parte activa de la vida social. La práctica artística no se separa de la realidad: la atraviesa, la interrumpe, la cuestiona y la reinventa.

Desde este lugar gestado, impulsamos una red de artistas feministas y transfeministas que funciona como anarchiva de contramemoria frente al canon dominante. Esta red se construye desde el trabajo compartido, la mutua colaboración y el intercambio creativo. Se trata de intervenir sobre las condiciones que definen qué es arte, quién puede hacerlo, cómo se exhibe y para quién. 

 

3. Formación y práctica colectiva: el programa Emergências

Montajes colectivos de la muestra Emergencias

Montajes colectivos de la muestra Emergencias.

Montajes colectivos de la muestra Emergencias.

Si bien el motor histórico de FEMART fue el de organizar una convocatoria anual (y no mixta para artistas que presentaran temáticas cuyo  centro fuera el cuerpo, la memoria, la creatividad y la resistencia, rápidamente comprendimos que mostrar y dar espacio, si bien era urgente, no era suficiente y era necesario hacer juntas, pensar con y crear entre. De esta toma de conciencia nace nuestro proyecto de residencia que denominamos Emergencias y que cuenta con ya con siete años de recorrido. 

Espacios de trabajo y creación colectiva.

Espacios de trabajo y creación colectiva.

Emergencias es una pieza central del trabajo de FemArt con artistas emergentes: un programa de residencia colectiva y formación dirigido a mujeres, lesbianas, personas trans y no binarias en proceso de desarrollo creativo, o que no quieren o no pueden entrar en el circuito oficial. Nacido de una convocatoria abierta, el proyecto parte de una crítica explícita a la educación artística tradicional, señalando cómo esta reproduce los mismos sesgos y jerarquías del sistema del arte que presume, a menudo, cuestionar en pro de la supuesta libertad artística. 

Durante tres meses al año, las artistas seleccionadas comparten espacios de taller y exposición en Ca La Dona (espacio referencial de acción feminista de Barcelona), pero sobre todo comparten tiempo, escucha y pensamiento colectivo. Acompañadas por artistas contemporáneas, activistas transfeministas y docentes referentes, el programa prioriza el intercambio, la experimentación y el aprendizaje situado.

Emergencias rompe con la lógica individualista y competitiva de la formación artística hegemónica y propone, en su lugar, pensar y producir en común: compartir procesos, activar una reflexión crítica desde la práctica y construir vínculos afectivos y políticos capaces de transformar el cuerpo social del arte contemporáneo.

Cada edición de Emergencias se construye desde una metodología horizontal, basada en la conversación, la escucha y la experimentación compartida. Las participantes trabajan de manera colectiva para producir obras, acciones e intervenciones que no buscan únicamente ser mostradas, sino activar pensamiento crítico y generar preguntas en torno a los cuerpos, los afectos, la memoria, la identidad y la violencia estructural. Así, la muestra deja de ser una vitrina para convertirse en un espacio de resonancia, un territorio de encuentro donde el arte se ofrece como herramienta política y como experiencia transformadora.

Esto implica:

  • Rechazar el aislamiento de le artista como individualidad solitaria, en favor de formas colectivas de creación. 
  • Rechazar formas competitivas de legitimación, apostando por convocatorias que promueven reconocimiento mutuo y redes de apoyo. 
  • Entender el arte como práctica vinculada a luchas sociales y políticas, no como producto estético neutral. 
  • Crear espacios autónomos para desarrollar pensamiento crítico y acción política desde/para los cuerpos y las identidades que han sido marginadas.

Trabajo horizontal.

El proyecto FEMART es mucho más que una muestra de arte. Es una praxis transfeminista de transformación sistémica desde abajo, una red de formación y acción para todes quienes buscan cuestionar desde la imaginación y la creatividad las estructuras de poder del arte institucionalizado y, desde ahí, especular y ensayar nuevas formas de hacer arte, de vivir con todes y de construir mundo. 

Ultimando detalles para la inauguración de la muestra Emergencias 7, 2026.

 

 

Julia Lull. WebBio MMM.