MARIELA SOLDANO presenta FACETADAS

 

El origen de una pregunta visceral
El proyecto FACETADAS no nace de una búsqueda estética superficial, sino de una necesidad ontológica. Mariela Soldano, su creadora, artista y gestora cultural argentina, inicia este recorrido desde la introspección más descarnada: el reconocimiento de su propia fragmentación. A través de la técnica del collage, deconstruye su propio rostro, no como un acto de destrucción, sino como un proceso de metamorfosis necesaria.

Dos ojos y una boca no me alcanzan – Mariela Soldano – Collage analógico y digital. Medidas 18x18cm – 2023.

¿Cuántas capas conforman a una mujer? ¿Cuántos roles habitamos simultáneamente sin que uno anule al otro? Estas preguntas, que comenzaron en el taller, pronto revelaron una resonancia universal. Lo que era un ejercicio individual «hacerse pedazos para entenderse» se transformó en una invitación colectiva. 

Al sumar al equipo de gestión figuras clave como Dora Román (España), Verónica Panella (Uruguay), sumando el aporte temporáneo de Talia García, (Mexico), la iniciativa se configura como un dispositivo transfronterizo que borra los límites geográficos para centrarse en los límites de la identidad.

Mujer que absorbe – Dora Román – Collage digital – Medidas 20 x 20 cm. – 2024.

Para entender FACETADAS es imperativo analizar el sustrato social que lo sostiene. El proyecto opera como una disección de la doble (y triple) jornada que atraviesa a la mujer contemporánea. En el ámbito sociológico, la mujer ha sido históricamente relegada al espacio de la reproducción y el cuidado, una labor invisibilizada que sostiene la estructura del mundo pero que rara vez es reconocida como un valor productivo. 

Para la mujer artista, la creación no ocurre en un vacío; ocurre en los intersticios que dejan los roles de cuidado. FACETADAS pone de manifiesto cómo la artista debe «hacerse pedazos» para cumplir con la demanda vincular —ser madre, hija o compañera— mientras intenta sostener una carrera profesional en un mercado que castiga la intermitencia.

El collage, en este contexto, es la metáfora perfecta de una vida que se construye con recortes de tiempo, en la tensión entre la creación y el cuidado.

Las palabras como detonante: de la memoria al recuerdo. Natalia Auffray. Collage analógico. 14x10x1 cm. 2025.

El proyecto analiza los roles adquiridos, aprendidos y autoimpuestos. La sociedad ha tallado en la psique femenina una exigencia de perfección que justifica su existencia solo a través de la utilidad hacia el otro. FACETADAS problematiza este «deber ser» que se hereda de generación en generación. 

Aquí entra en juego la epigenética y la estructura arbolaria: cargamos con el silencio de nuestras abuelas y con la abnegación de nuestras madres. El arte se convierte en la herramienta para romper ese ciclo, permitiendo que la mujer deje ser «para otros» y comience a ser «para sí misma». 

Árbol. Aurora Duque. Collage analógico. Tamaño 15x21cm. 2025.

Tengo un yo que recobrar. Miriam Matrinez Abellán. Collage con papel de seda de patrones. Tamaño 50x40cm. 2024.

La elección del collage expandido responde a esta realidad fragmentada. Si la vida de la mujer esta hecha de retazos, el arte debe ser honesto con esta condición. 

Así, subvirtiendo el statu quo, al desarmar la imagen preestablecida, las artistas cuestionar la totalidad monolítica, proponiendo un composición versátil y dinámica, propia de las mujeres. 

El cuerpo de la mujer es, en sí mismo, un campo de batalla político. FACETADAS lo aborda desde la multiplicidad. No somos una unidad monolítica; somos sujetos plurales que habitan identidades en tensión. La identidad se fragmenta entre la faceta visible, pública y profesional y lo que vivimos en la intimidad de lo cotidiano (el cansancio, la incertidumbre, la vulnerabilidad). 

Mi Venus – Marisa Maestre – Escultura collage – Tamaño 147 x 35 x 40 cm variables – 2024.

La mirada del otro, históricamente masculina, ha construido imagen impuesta, y al tomar tijeras y pegamento, las artistas de FACETADAS recuperan la soberanía sobre su propia imagen. Ya no son objetos de representación, sino sujetos de su propia deconstrucción.

Línea de vida – Alba Morín – Collage analógico Tamaño: 30cm x 135cm – 2025.

En lugar de ocultar las uniones, el collage expandido las celebra. Es una oda a la cicatriz y a la amalgama. Es reconocer que estamos hechas de partes que no siempre encajan, y que en esa «incoherencia» reside nuestra verdadera potencia identitaria. Influencias como Silvia Rivera Cusicanqui resuenan aquí. No somos una síntesis pura; somos una coexistencia de opuestos que luchan y dialogan en un mismo cuerpo.

La geometría de las mujeres. Lina Ávila. Collage analógico. Tamaño: 26 x 26 cm | 6,5 x 6,5 cm. 2024.

En un momento de dispersión informativa y visual, FACETADAS propone una trama de sostén. La gestión colectiva y la acción colaborativa son respuesta política a la individualización extrema. El proyecto demuestra que la creación colectiva es una forma de cuidado mutuo.

La transición de Instagram (un espacio de consumo rápido y algorítmico) hacia el espacio físico y editorial busca consolidar este esfuerzo como un bien cultural permanente. Se trata de pasar del «clic» efímero a la «presencia compartida». Como sostiene Nicolas Bourriaud, el arte cobra sentido cuando se produce el encuentro. FACETADAS obliga al espectador a detenerse y mirar las caras de este prisma con la profundidad que merecen.

Prótesis Stilo – gráfica. Ana Musma. Técnica mixta. Tamaño: 15 x 8 x 7cm. 2025.

En definitiva, FACETADAS: mujeres en pedazos es un diagnóstico sociológico de nuestro tiempo. Es un espejo donde se reflejan las tensiones del ser mujer en el siglo XXI: el peso de la tradición, la exigencia de la modernidad y la incansable búsqueda de la libertad creativa.

El proyecto no busca dar una respuesta única, sino habilitar un espacio donde la multiplicidad sea celebrada. Al final, reconstruirse a partir de los pedazos no es un acto de debilidad, sino un ejercicio de soberanía. FACETADAS nos recuerda que la identidad no es algo que se recibe, sino algo que se talla, día a día, con cada faceta que elegimos habitar.

Este proyecto trasciende las fronteras nacionales para proponer un diálogo iberoamericano sobre la condición humana y el género. Es una invitación a los públicos a abandonar la mirada superficial y adentrarse en la complejidad de una narrativa visual que es, ante todo, un acto de justicia histórica y visibilidad creativa.

Venus XXI. Rebeka Elziegi. Escultura collage. Tamaño: 160×72 cm. 2021.

 

Mariela Soldano. Web Bio MMM.