martes, mayo 18, 2021

    Cristina Galán. Elogio de la diferencia.

    CARMEN DALMAU mirando a CRISTINA GALÁN

    Solo los dioses antiguos eran inmortales. Somos mortales y estamos condenados a envejecer y desaparecer.  Aún así, creemos alcanzar un paraíso en la tierra donde permaneceremos eternamente jóvenes. Nos desplazamos silenciosamente por un mundo limpio, pulido, brillante y resplandeciente acompañados de  seres semejantes, pulcros, ordenados, felices y estereotipados. 

    El mundo se va transformado en una realidad simulada como el escenario de The Truman Show, aunque esta vez  no queremos  salir  del plató de televisión. Nos agrada sumergirnos en piscinas de aguas quietas y desplazarnos por las escaleras mecánicas de los centros comerciales con una perpetua sonrisa eginética. 

    The Truman Show, | CRISTINA GALÁN | CARMEN DALMAU | VII MUJERES MIRANDO MUJERES

    La sonrisa arcaica de la estatuaria griega pretendía dotar de  vida a las esculturas e indicaba que era la representación de un ser vivo, con ojos brillantes, destellos simulados con pasta de vidrio, piedras preciosas y pestañas de plata y oro. 

    Paul es el protagonista del relato de Cristina Galán. Cuando Paul sonríe no suscita ningún enigma ni misterio y  parece que carece de vida porque con unos ojos que son cuentas de negro azabache no activa su mirar.  No puede animar lo que mira con su mirada y su interior es el vacío  en una carcasa de plástico.  

    GORRA DE LUNARES

    Cristina Galán ha reconstruido unos estereotipos de inspiración publicitaria, manejando sabiamente esa estética, utilizando su lenguaje, sus símbolos, su gama cromática para dotar a su proyecto de un enfoque crítico.

    Los escenarios van del rosa al nácar, de azul celeste y luces de neón, son fríos y escurridizos. Paul sale a merendar con Paula. Consumen refrescos rosas, palomitas de maíz, pasteles con perlas de colores y en sus fiestas sujetan globos de helio. Paul se ve reflejado en la simetría de los otros.  A veces se acarician con manos frías, heladas, como de reptiles. 

    La mayoría  de las veces se presenta aislado como maniquí escapado de un escaparate y contemplarlo provoca a la vez  una mezcla de tristeza infinita y repulsión. 

    PAUL | CRISTINA GALÁN | CARMEN DALMAU | VII MUJERES MIRANDO MUJERES

    Paul expresa un falso e inquietante bienestar. En una mano presenta el elixir de la eterna juventud embalsamada y en la otra una pantalla negra del teléfono móvil como prótesis implantada prolongando su mano y que refleja su hermosa vida pulida y brillante. Coronado por la gorra de lunares rosas y una visera protectora  que le otorga  la felicidad. 

    Paul vive en Un mundo feliz , aquel anticipo de la sociedad de consumo que gestiona nuestra felicidad mientras somos despreocupados consumidores. Una humanidad que acepta placenteramente su esclavitud. 

    Los dioses olímpicos bebían néctar, los humanos son felices con un gramo de soma que elimina toda melancolía. 

    LOS ALFA

    Observando el comportamiento estereotipado del protagonista es imposible  dejar de recordar  el texto profético de Aldous Huxley. Los seres humanos se cultivan “in vitro” en un sistema de castas. Los Alfa son altos, guapos e inteligentes, los Epsilon bajos, feos e idiotas.  Paul y sus replicantes quizá sean un nuevo producto de la cadena porque  son altos y guapos pero parecen carecer de talento alguno. 

    Pero lo que aquella distopía anticipó hoy nos causa espanto. Como todos somos felices, cada uno dentro de la condición que le tocó en su momento de fabricación,  el mundo carece de diversidad cultural, sin arte, sin literatura, sin filosofía.  No hay guerras pero tampoco hay poesía, creación y desgarro del alma. Ocultar las tensiones y el dolor es perder la identidad. 

    Paul es una figura triste pero no sabe que está triste. Es una marioneta movida por los hilos de una sociedad de consumo  que le permitirá  ser feliz en su burbuja.

    SIN IDENTIDAD | CRISTINA GALÁN | CARMEN DALMAU | VII MUJERES MIRANDO MUJERES

    Ya vivimos  la realidad como un escenario donde lo distinto es expulsado como nos recuerda el filósofo Byung – Chul Han. El  canon publicitario de la perfección del cuerpo  se asume como nuestra mismidad y hacemos todo lo posible por ignorar  la existencia de quienes son diferentes a nosotros, incluso lo que en nosotros nos diferencia de ese ideal. 

    Paul estima amar una sociedad sin puctum , la punzada que se clava en el corazón, pero el mundo de Paul escenificado por Cristina Galán nos hiere en lo más hondo y nos recuerda que quizá el mundo feliz ya merodea en nuestro entorno.

    Los Alfa | CRISTINA GALÁN | CARMEN DALMAU | VII MUJERES MIRANDO MUJERES UN MUNDO FELIZ “in vitro” “in vitro”

    Cristina Galán. Web. Bio MMM.
    Carmen Dalmau. Web. Bio MMM.

      ARTÍCULOS RELACIONADOS

      Exodo, mundo hostil_María Riera | Mujeres Mirando Mujeres | Cristina García Camino
      María Riera: «Los materiales son historias para mí.»
      La ciudad blanca_Alba Escayo | Mujeres Mirando Mujeres | Lucía Dueñas
      Alba Escayo. Viajar entre la abstracción y la realidad
      Infinito_Lara Pintos | Mujeres Mirando Mujeres | Lucía Carballeda
      Lara Pintos y el carácter transitorio del espacio habitado
      Kosmos_Marta Bisbal | Mujeres Mirando Mujeres | Cleofé Campuzano
      Marta Bisbal. Encarar el vacío y la incertidumbre.

      ESCRIBE UN COMENTARIO