miércoles, octubre 20, 2021

    Carmen Ibañez: «Hablar de la muerte exige también hablar de la vida.»

    SOFÍA MARTÍNEZ HERNÁNDEZ mirando a CARMEN IBÁÑEZ

    Carmen Ibáñez (1958, Zaragoza). Su trayectoria como artista autodidacta comenzó en la Librería de Mujeres de Zaragoza con una exposición de retratos femeninos al tiempo que cursaba estudios de Filología Hispánica. La creación artística ha impregnado todo su recorrido vital además de ejercer como docente. Hace unos años se sumergió en la maravillosa experiencia de estudiar Bellas Artes en Bilbao, obteniendo Premio Extraordinario de Carrera. Ha realizado numerosas exposiciones colectivas e individuales a nivel nacional e internacional como en Francia o México además de España.

    Sus temas han girado siempre en torno al patriarcado, la identidad y la violencia de género, tema central y recurrente en su obra, con el cual no sólo ha convivido como artista, sino también como mujer. Este hecho la ha sumergido en un profundo conocimiento del mismo y, por ende, en un deseo, quizá catártico, de elaborarlo desde su propia perspectiva.

    Gela 44 fue un recorrido por los distintos habitáculos del hogar, vividos de modo angustioso a través de una instalación-homenaje a las 44 mujeres asesinadas en el País Vasco (2007-2014). Genus, premiada en el concurso Artesturak de Euskal Herria, plantea la cuestión de la identidad de género; mientras que la serie fotográfica Seis personajes en busca de autora, es un alegato contra el patriarcado.

    Asimismo, su estética ha escrutado, en ocasiones, temas metafísicos como la muerte, Ausencias-Presencias. Varias han sido las performances y los happenings de corte feminista contra la desigualdad salarial (Espai Can Batlló), la liberación de la mujer en el marco de la violencia (Jardines de los derechos humanos de Barcelona) o denuncia contra el patriarcado (Casa de cultura de Hernani).

    En 2020 se produce la creación del binomio Generarte2020 a raíz del confinamiento junto a Maite Perdices, reflexionando acerca de la doble reclusión de la mujer maltratada.

    CARMEN IBÁÑEZ. SOFÍA MARTÍNEZ FERNÁNDEZ. VII MUJERES MIRANDO MUJERES. RENACIMIENTO

    ¿Con qué temas te sientes más cómoda a la hora de trabajar?

    Influenciada por mi experiencia vital, mi infancia y mi entorno familiar, mi obra se proyecta en un corpus creativo que se divide en diferentes formatos, materiales, disciplinas, relatos plásticos, instalaciones, performances y happenings; la temática gira siempre en torno a la violencia machista, la lucha contra el Patriarcado, la igualdad de género, los marginados y el tema metafísico de la muerte.

    A día de hoy, afortunadamente existen varixs artistas que luchan contra la violencia machista a través de su obra. ¿Qué tiene de diferente tu trabajo enfocado en este tema?

    Mis creaciones sobre violencia machista están basadas en la reflexión sobre la situación de la mujer maltratada aflorando en algunas de ellas un espíritu combativo y de lucha contra una situación de patriarcado al que hay que derrocar. He intentado desarrollar un imaginario, independiente de escuelas y tendencias, generando una trayectoria artística íntima.

    CARMEN IBÁÑEZ. SOFÍA MARTÍNEZ FERNÁNDEZ. VII MUJERES MIRANDO MUJERES. VIOLENCIA MACHISTA

    ¿Qué intentabas conseguir con tu obra GELA 44?

    GELA 44 es una particular mirada sobre el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en Euskal Herria durante el periodo 2007-2014 (Emakunde, Centro de Documentación). Con esta instalación-performance he intentado proyectar una visión de la violencia de género, subjetiva y testimonial, a la vez. Basada en hechos y datos reales, Gela 44 transmite y expresa mediante un lenguaje artístico muy diverso y personal el mundo del maltrato hacia la mujer. Por una parte, pretende incidir en el aislamiento en que vive la mujer maltratada con una instalación plagada de objetos evocadores, siniestros, angustiosos, fragmentados y deformes y, por otra, en el feminicidio producido en el País Vasco.

    ¿Qué impresiones te gustaría que se reflejaran en esta performance?

    Esta instalación pretende recrear un hogar plagado de violencia, hostilidad y frialdad en un recorrido a través de piezas y mobiliario creados para tal fin; en este estado de cosas surge, de modo antitético, al finalizar el recorrido, una respuesta vital, activa y reactiva que le proporciona un cambio de dirección a la obra, con una actitud más optimista y más radical basada en la búsqueda de la dignidad perdida. El fin último de esta instalación es la autorredención.

    Se hace hincapié, especialmente, en la corrosión psicológica a la que están sometidas muchas mujeres con una autoestima minada que desemboca en un replegamiento en sí mismas (Nocturno), en una adicción a la bebida (Lastre), en intentos de suicidio (Expulsión) o en una incomunicación (Jaula). Dramatismo, escenografía, espacio de interacción y emociones. Escenarios liberadores que permiten entrar al espectador (agente) para ser compartidos.

    Sin embargo, también aludo al poder de resurrección de la mujer, con obras (Autorredención) donde hay una clara referencia al calvario y al carácter patriarcal de la Iglesia, primera fuente de relegación y culpabilidad de la mujer poniendo de manifiesto el aspecto esperanzador mediante la autosalvación.

    SOFÍA MARTÍNEZ FERNÁNDEZ. VII MUJERES MIRANDO MUJERES. AUTORREDENCIÓN

    ¿Qué referentes artísticos han influido en tu obra?

    En esta línea, Louise Bourgeoise, de la que me ha interesado especialmente el concepto de guarida que, posteriormente dio lugar a sus magníficas Cells (Celdas). Utiliza este concepto como herramienta para enfrentarse a sus fantasmas personales, desnudando su yo interior como es el caso de The destruction of the father; una impresionante instalación que parece reflejar el interior de un órgano vital y que al mismo tiempo reproduce una siniestra cena. Por su parte Bourgeois plantea el hogar como una jaula donde la incomunicación y el aislamiento son los protagonistas.

    Otro gran referente es Mona Hatoum, artista postmoderna cuya originalidad reside en unir una serie de elementos temáticos del lenguaje contemporáneo con otros de las vanguardias históricas, como el surrealismo, con una gran brillantez, es otro de mis referentes. Su arte es comprometido e ideológico pero no demagógico. En ese sentido se puede rastrear su influencia en algunas de mis obras. Colgadas, ramos de flores de cabello humano femenino colgados del techo hace una alusión metafórica a las mujeres muertas por violencia de género usando una clasificación uniforme. El cabello es una parte simbólica de nuestro cuerpo y tiene carácter de objeto pues podemos cortarlo a la vez que surge de nuestras entrañas lo que nos permite identificar cuerpo y cabello. He pretendido hacer una sinécdoque entre el cabello de la cabeza y la cabeza de cada una de las flores. Mona Hatoum, Hair Necklace (1995).

    CARMEN IBÁÑEZ. SOFÍA MARTÍNEZ FERNÁNDEZ. VII MUJERES MIRANDO MUJERES. MONA HATOUN

    ¿Cuál fue tu inspiración para la serie “Seis personajes en busca de autora”?

    Mona Hatoum en su obra Testimony filma con una microcámara la piel del escroto simbolizando el Patriarcado. Temáticamente, podría enlazarse con esta obra mi serie Seis personajes en busca de autora, galería de seis notables hombres (Enrique VIII, Quevedo, Kant, Darwin, Freud y el obispo Munilla), pertenecientes a diferentes épocas que van desde el siglo XVI hasta el siglo XXI, procedentes del mismo cordón umbilical, el patriarcado; a la vez están insertos en distintos ámbitos o categorías sociales como la realeza, la literatura, la filosofía, la ciencia, la psicología y el clero. Ahora bien, estos hombres preeminentes han transmitido a través de sus obras, de sus acciones y de sus voces la idea nociva de que la mujer era y es inferior al hombre a nivel biológico, intelectual y moral.

    La investigación bibliográfica me ha permitido localizar textos que justifican la elección de estas figuras así como apropiarme de imágenes pictóricas o fotográficas a partir de las cuales he construido mis personajes.
    En suma, se trata de un remake, donde cada imagen se ve alterada y corrompida intencionadamente por la inserción de un objeto. Este maridaje permite dotar a ambos de un nuevo significado constituyéndose en punto de reflexión, crítica y reacción en torno a la condición femenina. La fusión de los personajes que evocan épocas remotas (Renacimiento, Barroco, etc.) con objetos actuales, generalmente pertenecientes a la esfera doméstica, genera anacronismos. Y en este sentido hay también cierta concomitancia con la obra de Romina Ressia.

    Los objetos o elementos inherentes a estas notables figuras tienen una doble pretensión. Por una parte, hacer referencia a la condición social o profesional del personaje y, de otra, sugerir la posibilidad de otros escenarios para la mujer si la historia hubiera estado escrita a la inversa.

    Las vicisitudes biográficas tienen una gran importancia en mi obra.

     SOFÍA MARTÍNEZ FERNÁNDEZ. VII MUJERES MIRANDO MUJERES. RENACIMIENTO

    Háblanos sobre el proyecto junto a Maite Perdices.

    Al inicio del confinamiento a causa del Covid19, fundamos Maite Perdices y yo el binomio Generarte 2020, cuya finalidad fue incitar a la reflexión sobre la doble reclusión de la mujer objeto de violencia machista. Se trata de una serie de selfies que evocan diferentes estados de ánimo, sentimientos, actitudes y emociones a través de nuestra imagen ilustrada con objetos cotidianos a la vez que simbólicos con la finalidad de apoyar, defender, acompañar, visibilizar y poner en valor a estas mujeres anónimas a través del arte de la imagen así como generar reflexiones y reacciones en torno a la violencia de género. Una de nuestras series realizadas de forma conjunta pudo verse en la exposición Esencial en Galería Léucade en mayo del 2020.

    CARMEN IBÁÑEZ. SOFÍA MARTÍNEZ FERNÁNDEZ. VII MUJERES MIRANDO MUJERES. GENERARTE

    ¿Cuál de tus obras es más representativa para hablar sobre género?

    Sobre el género versa la obra Genus; que trata de reivindicar un solo género para evitar procesos de exclusión y de marginalización que genera toda creación identitaria. Las identidades de género no son inmutables ya que se trata de un constructo socio-histórico; por ello mi propuesta es la deconstrucción de estas identidades, reconstruyendo un solo género, el humano, desde la diversidad. En la modernidad occidental se ha construido un régimen normativo que define cuáles son las identidades de género correctas de modo que las falsas identidades serán estigmatizadas y sometidas a consecuencias punitivas.

    El políptico presenta un formato cuadrado con 25 personajes en los que la indumentaria confunde al espectador (agente) que se ve obligado a pensar en una única identidad, la humana.

    Cindy Sherman, una de las más respetadas fotógrafas del siglo XX, usa el disfraz para ocultar su verdadera personalidad y crear una nueva con un mensaje implícito. La idea de teatralidad y de puesta en escena está inmersa en estos personajes agenéricos del políptico.

    También Magritte dotó al surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas. Su pretensión era cambiar la percepción preconcebida de la realidad (The son of the man, The great war, entre otras).

    114 ciudadanos de Stommeln de Santiago Sierra, artista perteneciente a la corriente denominada perversión del minimalismo, son fotografiados frente a un muro de espaldas al espectador; mi interés radica en el aspecto formal y en la ausencia de identificación.

    El políptico Genus es, pues, fruto del maridaje entre la imagen disfrazada de Sherman, la identidad oculta de Sierra y las imágenes oníricas de Magritte.

    CARMEN IBÁÑEZ. SOFÍA MARTÍNEZ FERNÁNDEZ. VII MUJERES MIRANDO MUJERES. SHERMAN

    ¿Hasta dónde te gustaría llegar con tu trabajo?

    La obra de arte tiene que estar comprometida con lo político y lo social (Joseph Beuys); cuyo arte en muchos casos está basado en la acción. En esa línea se incluye la vídeo-performance Jánovas, una crítica contra la dictadura franquista e Iberdrola por la expropiación del pueblo para construir un pantano que nunca llegó a ver la luz. Fue una acción in situ donde procedí a plantar en forma circular tantos árboles como casas dinamitadas, enterrando a su vez una gran piedra, sinónimo del pasado, en el centro del círculo arbóreo.

    En algunas obras mi pretensión es dignificar al ser humano que está condenado a la inmundicia, elevándolo al status que le corresponde como ser humano (Autres).

    Esta obra está caracterizada por un realismo extremo, intentando aproximarnos al mundo de los marginados, lleno de soledad, tristeza y falta de esperanza.

    El primer plano pretende poner en valor el rostro y, en especial, la mirada. Esta proximidad crea una cierta intimidad que previamente se ha generado con el diálogo y la empatía.

    Son imágenes de formato cuadrado realizadas en la calle y editadas en blanco y negro. Posteriormente, han sido intervenidas para proporcionar un aspecto corrosivo a la imagen.

    El arte debe ser la expresión de lo que sucede en el mundo. Debe servir de alerta al individuo y ser un vehículo no sólo de belleza sino también de mensajes. Seducir al espectador a través de la belleza puede ser un medio para transmitir ideas. (Mona Hatoum).

    Hay también una mirada al mundo de los mayores con Alzheimer (Mentes blancas). Ellos, con su memoria encarcelada por las rejas de la enfermedad, son incapaces de reconocer el mundo. Su mirada triste y vagabunda constituye el centro de las imágenes. Serie pictórica en trípticos.

    Los niños maltratados quedan contemplados en una serie fotográfica narrativa acompañada de un relato corto escrito por mí. Pretendo con ella no olvidar a los hijos que sufren un maltrato indirecto. El claroscuro de las imágenes pretende sumergirnos en un mundo infantil angustioso y plagado de miedos que dejará una huella indeleble en la víctima (Los olvidados).

    El tema de la muerte y la ausencia ha sido recurrente e invade toda tu obra, ¿qué supone para ti indagar en temáticas tan duras?

    Hablar de la muerte exige también hablar de la vida. Por una parte, se pone en evidencia la filosofía existencialista de Sartre, que ve esta existencia como algo inútil. No hay una esencia previa; por tanto, nuestra existencia es un proyecto libre pero sin futuro que se verá truncado por la muerte, por la Nada.

    En maridaje con la filosofía y la literatura surge de la mano de Jorge Manrique, entre otros autores; mi discurso habla de la muerte que afecta a todo ser humano y también de la muerte de nuestros seres queridos, provisto de tópicos medievales como el poder igualatorio de las danzas de la muerte (Memorial) obra en la que los cajones-nicho-archivo son del mismo tamaño, cada uno etiquetado con un nombre salvo el último. El color negro arropa toda la instalación.
    Vanitas Vanitatis está representado por el uso reiterativo del reloj como símbolo del tiempo que utilizo en muchas de mis obras aludiendo a la brevedad de la vida.

    Así como el tópico Memento Mori aparece simbolizado en espejos o fragmentos de los mismos recordando lo efímero de la vida y la desaparición final. La escenografía de inventario de Boltanski es para mí un referente en este tema.

    Para concluir esta entrevista, quiero resaltar que el tema de la ausencia es tratada en diferentes disciplinas artísticas con referencia a un abanico de muertes metafóricas: social (Autres), mental (Mentes blancas), psicológica (Nocturno) y física (Autorretrato y Las tres edades).

    Nota: Carmen Ibáñez es polifacética artista que además de trabajar la fotografía y la performance, también utiliza el collage, la pintura, la escultura y la literatura para expresarse. En este enlace puede leerse su relato “La confesión”

    Sofía Martínez Hernández Web  Bio MMM.
    Carmen Ibáñez Web. Bio MMM.
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