Virginia Lázaro: Disoluciones, por una ética de lo trans y lo viral.



Cristina Fernandez Crespo MIRANDO a Virginia Lázaro


 

Entrevistada (Virginia Lázaro Villa) y entrevistadora (Cristina Fernández Crespo) tienen, de partida, bastante en común. Ambas nacieron en La Rioja en 1985, ambas se dedican al Arte Contemporáneo -tomando la Filosofía como punto de partida- y ambas viven en la actualidad en Reino Unido, pero no se conocen en persona. Todo el conocimiento que tiene la una de la otra se ha adquirido por los restos y pistas que se han ido dejado en el ciberespacio o en el espacio expositivo.

Este es su primer encuentro, también virtual.

A veces tendemos a separar práctica artística y crítica de arte, como si fueran dos cosas diferentes e incluso enfrentadas. En tu caso vemos, sin embargo, que profesionalmente te dedicas a la crítica de arte contemporáneo y, al mismo tiempo, desarrollas tu carrera artística. ¿Cómo conviven ambos mundos en tu trabajo?, ¿Los entiendes como algo separado o de algún modo ambos cooperan y participan en tus proyectos?

Estudié ambas cosas por separado, pero para mi es imposible entenderlo como dos mundos. Ambas dedicaciones provienen del mismo lugar, de la misma curiosidad. La transdisciplinaridad está cada vez más enraizada en lo profundo de nuestra epistemología y además, hay una larga genealogía a la que mirar. Artistas que eran poetas, cineastas que eran teóricos, profesores que eran artistas, escritores que eran críticos, comisarios que son artistas, artistas que son científicos, activistas que son artistas… Si hablamos del caso específico de la crítica de arte, entenderlas por separado imagino que tiene que ver con cómo definimos la labor del crítico. En mi opinión, la crítica de arte no consiste en reseñar y juzgar exposiciones dándoles más o menos estrellas. La labor del crítico consiste en desarrollar un pensar profundo acerca de las derivas del mundo, siempre junto a los artistas. Crítico y artista caminan y piensan juntos. Así que me parece lógico que surjan figuras en las que los límites de una labor y la otra se disuelven por completo, aquellos que nunca saben muy bien lo que están haciendo. Simplemente, la curiosidad y la investigación se formalizan de diferentes maneras. En mi caso, aunque esté escribiendo, necesito trabajar con imágenes formando un discurso paralelo al del texto, que normalmente toma otra deriva. Pero si no lo hago, no me es posible producir el texto mismo. No todo, pero parte de mi investigación en imágenes se puede ver aquí. Genealogy of destruction, que es un proyecto como tal en tumblr. Tiene ya muchos años y en él, se pueden leer en imágenes alguno de los textos que he ido publicando.

© Virginia Lázaro | Cristina Fernández Crespo | Mujeres Mirando Mujeres | MMM17

COMO CONTAR UNA HISTORIA II. Bandera. 2016

Recientemente hemos visto tu obra en la exposición “Los días más hermosos…”, comisariada por Julio Hontana, junto con la de otros artistas. A diferencia de los demás (Lusesita, Rubén Martínez Orio, Carlos Ramírez Zorromono y Daniel Llaría) muchas de tus piezas, además de imágenes, incorporan textos como parte de las mismas. ¿Está relacionada la presencia del texto en tu trabajo con tu formación teórica como investigadora y crítica?

Sin duda, trabajar a la vez con el peso de la palabra y la inmaterialidad de la imagen es la razón que me llevó a estudiar ambas cosas, y la misma razón que me ha llevado a construir estos trabajos. En el caso concreto de esta exposición, casi todos mis trabajos estaban acompañados de un texto. No siempre lo hago, pero esta vez fue así. Sinembargo, emplear ambos juntos, en este caso tiene una explicación un poco más larga.

Siempre trabajo con imágenes y material descargado de la red, porque es ahí donde ahora nacen las imágenes. Desde la democratización de la tecnología y la llegada de internet, las imágenes son volátiles. Circulan libres en el ciberespacio porque han perdido los soportes, y con ello, el peso que un día tuvieron. Ya no nos ponemos delante de un cuadro, de las capas de pintura y sus horas de trabajo, si no que nos ponemos frente a una pantalla donde lo que vemos es representación misma. Es un código hecho visible. Uno de los trabajos que presento se llama precisamente “El mundo es un documento de word” porque, igual que la pantalla del ordenador nos hace visibles los datos que forman el mundo digital, el mundo se ha convertido una visualización de esos mismos datos -como bien demuestra el big data. Lo real y lo virtual han perdido sus límites y con ello, las imágenes han perdido la autoridad que un día tuvieron. Ahora son bits, data que fluye y que podemos descargar, modificar y devolver a la red. Cuando añado textos lo hago para poner en crisis relatos que llevan adheridos.  Las imágenes esconden narraciones y palabras, y juntas esconden ideologías y maneras de entender el mundo. Creo que por fin somos capaces de desconfiar de las imágenes como narradoras de Historia, así que debemos dejar de confiar también en los relatos que traían consigo.

© Virginia Lázaro | Cristina Fernández Crespo | Mujeres Mirando Mujeres | MMM17

IDENTIDAD NACIONAL SERÁ TODO LO QUE NO ESTÉ PROHIBIDO. Imágenes descargadas de internet impresas en papel y tela. 2016

¿Crees que la figura del artista puede llegar a disolverse en la de crítico, comisario, teórico y/o viceversa?

Como decía antes, la historia está llena de ejemplos de figuras de cruce. Creo que estas disoluciones es lo mejor que puede pasarnos. Dejar de entender las profesiones y las dedicaciones como lugares cerrados, dejar de someternos a esos compartimentos estancos de trabajo a los que nos fuerza la actividad laboral. Creo que seríamos más felices si trabajáramos con el objetivo de fomentar posibilidades creativas y expansivas del pensamiento. El contagio es imprescindible, así como la libertad de poder formalizar nuestro pensamiento de aquella manera que consideremos más adecuada. Si queremos una libertad de pensamiento, el futuro ha de ser poroso entre disciplinas, dedicaciones y modos de pensamiento. Como propone Bruno Latour a través de sus compositions, para crear este nuevo modo de organización y liberación, hemos de poner al mismo nivel lo científico y lo simbólico. Sin duda, yo apoyo vivir en dentro de una ética de lo trans y lo viral.

¿Cuáles son tus autores de referencia, filósofos y/o artistas?

Así, a bote pronto, Ranciere, Deleuze, Hito Steyerl y Paul Virilio siempre han estado conmigo. Bruno Latour, a quien citaba antes… ahora mismo, desde hace una semana estoy leyendo a Jussi Parikka de manera un poco compulsiva.

© Virginia Lázaro | Cristina Fernández Crespo | Mujeres Mirando Mujeres | MMM17

COMO CONTAR UNA HISTORIA I
Capturas de pantalla de video distribuido por ISIS mezcladas con capturas de pantalla de Juego de Tronos S06E10. 2015

¿Y los temas que más te interesan?, ¿son los mismos que tratas como artista que como investigadora / crítica?

Sin duda, es la misma investigación. Pero demás, aunque quisiera, no tengo tiempo para hacerlo de otra manera… El mundo del precariado y de la clase creativa me obliga a trabajar 24 horas, 7 días a la semana. Como a casi todo el mundo. Mis preocupaciones siempre han girado en torno a pensar los símbolos, las imágenes, como portadores de relatos. Como contenedores de una narrativa que debemos poner en cuestión constantemente, destruyendolos, por nuestro propio beneficio y en busca de un pensamiento crítico. Internet y lo digital es el contexto desde donde me enfrento a estos relatos y estas imágenes, sencillamente, porque no creo que nada pueda pensarse ya sin tener en cuenta el impacto de la tecnología.

¿Cuáles son los proyectos, en los que has colaborado o has desarrollado con iniciativa propia, que mejor definen tu trayectoria e intereses profesionales?

Me interesan sin duda los proyectos colectivos, y por eso he formado parte de varios. Tengo mucha confianza en el crear juntos. Creo que es la manera natural de trabajar del ser humano y que debemos fomentarla. Además, el trabajo colectivo nos ayuda a poner en crisis estamentos tóxicos como la autoría, el genio o el éxito, la violencia de las estructuras basadas en jerarquías…

También, los proyectos editoriales. Codirigí la revista Nosotros y ahora mismo me encuentro preparando otra nueva publicación. Me interesa muchísimo la producción editorial. Creo que estos años de transición del papel a lo digital son un momento maravilloso donde todo es posible porque nada está aún escrito. Las publicaciones tienen la capacidad de expandirse a través de la pantalla a lugares que no les correspondían hasta ahora, las palabras se hacen imágen. Si además pensamos las publicaciones como lugares de cruce de disciplinas y pensamientos, su potencial es imparable.

© Virginia Lázaro | Cristina Fernández Crespo | Mujeres Mirando Mujeres | MMM17

LA HISTORIA ES UN VIENTO QUE VIENE DEL PASADO. imágenes y texto. 2016

¿Cómo vives las diferencias entre España y Reino Unido (donde actualmente resides) para desarrollar una carrera dentro del ámbito del arte contemporáneo? ¿Cómo ha influido el contexto londinense en tu trabajo?

Me considero una expatriada, una de tantas que nos fuimos con la crisis, en vez de alguien que vino a Londres con la alegría de estudiar o empezar una vida aquí. Más que las diferencias para emprender una carrera, yo he acusado primero la nostalgia y las dificultades del haberme ido por obligación. Como muchos saben por experiencia propia, llegar a un país extranjero con un dinero limitado y la imposibilidad de volver a España, obliga a invertir muchísimo tiempo, esfuerzo y afecto en obtener una mínima estabilidad que te asegure la supervivencia. Estabilidad para poder pensar, después, en la carrera del trabajo artístico y cultural. Poco tiempo hace que yo conseguí esa estabilidad que te permite empezar a, quizás, pensar en tu profesión. He empleado más tiempo del que me gustaría en ese proceso. El no haber querido irme es lo que me a hecho mantener proyectos en Madrid y no comenzar demasiados aquí, lo cual considero positivo en parte. Siempre está bien mantener contacto con las cosas.

A Londres las industrias culturales llegaron hace ya tiempo y las consecuencias son mucho más visibles que en España. Constantes procesos de gentrificación uno sobre otro  y por lo tanto altísimo precio del suelo. Por supuesto, la precarización más absoluta de la clase creativa sumado a la imposibilidad de pagar por estudios o lugares de trabajo, pero eso es común a ambos sitios. A diferencia de España, en UK las tasas de autónomo son asequibles pero también se habla de un éxodo en Londres de artistas y demás agentes del mundo del arte, que escapan de la tragedia de Londres. Aquí el gobierno invierte en cultura y subvenciona proyectos y espacios, cosa insospechada en España. Y Londres cuenta con Frieze, que si tenemos que pensar en un análogo en España solo podemos nombrar ARCO, y bueno, ya se sabe… Diría, sin entrar en análisis profundos, que el mercado del arte es desastroso para sus trabajadores y profesionales en ambos lugares, aunque aquí hay proyectos más interesantes porque hay más espacio para la experimentación -aunque imagino que esto desaparecerá con el brexit. En españa tenemos el potencial creativo, así que hay que plantearse porque no ocurre para poder ponerle solución.

¿Tienes alguna línea de investigación, exposición o proyecto editorial entre manos (que nos puedas contar, claro)? ¿Cuáles son tus planes u objetivos para 2017?, ¿la mayoría de ellos se desarrollarán en Reino Unido o también tienes proyectos en España?

Sigo con la misma línea de investigación acerca de la imagen como contenedor de relatos y su salto a la red. Mi proyecto más ambicioso es estudiar mi tesis doctoral, pero el brexit me ha dejado en espera. A más corto plazo estoy trabajando junto a un amigo para poner en marcha un nuevo proyecto editorial. Respecto de donde desarrollar las cosas, desde hace tiempo prefiero pensar internet como el lugar a donde van destinados mis trabajos aunque siempre es divertido y desde luego necesario ir a los sitios para ver los efectos y defectos de lo que has hecho.

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