Paula Anta. Experimentar el descubrimiento



Naiara Valdano MIRANDO a Paula Anta


 

Hace ya unos meses, durante Estampa 2016, la Comunidad de Madrid entregó dos premios a un par de obras expuestas en la feria. Una de ellas era una fotografía grande y sorprendente que se encontraba en el stand de la galería Pilar Serra. Mostraba una nube de arena que cubría con un manto unicolor lo que había detrás, como si nos quisiera ocultar un secreto imposible de revelar. Era una imagen poderosa, misteriosa e inteligente que se me quedó grabada en la retina.

Dicha fotografía se llamaba Emenge y pertenece a la serie Hendu, realizada durante un viaje por Mauritania por la fotógrafa Paula Anta. Esta madrileña es, seguramente, una de las fotógrafas con más intensidad y talento dentro de nuestras fronteras. Es ya una autentica veterana que ha mostrado su trabajo anteriormente en numerosos festivales y centros de arte, siendo capaz de enamorar con obras evocadoras, atractivas y enigmáticas.

© Paula Anta | Naiara Valdano | Entrevista | Mujeres Mirando Mujeres | MMM17

Emenge

Tras muchos años siguiendo su pista, he querido entrevistarla para esta tercera edición de la iniciativa Mujeres Mirando Mujeres para reivindicar su forma de mirar el mundo y su carrera. ¡Veamos que nos cuenta en las siguientes líneas!

Para aquellos que todavía no te conozcan, cuéntanos qué te impulsó a ser fotógrafa. ¿Cómo empezaste y cuándo supiste que la fotografía era tu vocación?

No recuerdo un momento concreto que me llevará a decidir de manera concluyente que me iba a dedicar profesionalmente a la fotografía. En realidad, fueron varias circunstancias de mi vida que no estaban únicamente relacionadas con la naturaleza del lenguaje fotográfico, sino más bien con el proceso creativo y con la expresión artística, las que me orientaron hacia el camino de la fotografía.

¿Cómo fue el paso de artista amateur a artista profesional?

No tengo consciencia de haber realizado una elección concreta en un momento determinado. Pero dirigiendo mi mirada hacia el pasado, tengo más la sensación de haber sido yo la elegida dentro de este proceso de aprender, recibir, dar y crear un lenguaje propio. Está más relacionado con estar atento, dejar que las cosas pasen y trabajar.

¿Qué es lo que más te gusta de la fotografía como medio expresivo frente a otras técnicas?

Empleo la fotografía como un medio para vincularme a la experiencia artística. Para mí la fotografía es un descubrimiento o, mejor dicho, fotografío aquello que me permite experimentar un descubrimiento. En este descubrir o en esta búsqueda conecto con una experiencia emocional, sutil, intangible pero emotiva. Y el origen de todo esto es porque me interesan las imágenes y su valor cualitativo desde un punto de vista de transmitir un sentimiento.

© Paula Anta | Naiara Valdano | Entrevista | Mujeres Mirando Mujeres | MMM17

Edera

¿Cómo suele ser tu proceso creativo? ¿Una vez que concibes una idea cuál es tu hoja de ruta hasta que la ves plasmada en una fotografía?

Cada proyecto tiene una génesis distinta. Unos surgen de un viaje, leyendo o paseando por un bosque. En primer lugar está ese descubrimiento (puede ser un tema, un lugar, una luz, un elemento concreto), aunque es verdad que hay lugares que facilitan mi predisposición hacia ese descubrimiento. Puedo partir, por ejemplo, de un paisaje, de un espacio arquitectónico, de situaciones que pueden parecer espontáneas (ninguna imagen es forzada o, mejor dicho, no fuerzo las situaciones). No hay una impostura, no hay un forzar lo que se está contando. Esto me lleva a la producción de los elementos que configuran la imagen, la creación de una escenografía, un objeto que va más allá de su dimensión natural. La segunda parte es la postproducción: aunque las imágenes parezcan espontáneas, es una espontaneidad lograda.

¿Y tus influencias más directas? ¿Qué fotógrafos o artistas influyen en tu obra?

Ser artista es estar en un proceso de aprendizaje, de formación de la sensibilidad constante. Esto hace que estés abierto a la obra de otros artistas, a la música, a la literatura, etc. No podría reducir aquello que influye directamente en mi obra a una corriente o a un artista concretos. A mí el arte me permite aprender y trascender, me vincula con el misterio de las cosas. Quizás es eso lo que influye directamente en mi obra.

Mirando con atención tu trabajo, destaca tu interés por la relación entre la naturaleza y lo artificial creado por el ser humano. ¿Cómo te enfrentas a esa batalla, a esa dicotomía, en tu obra?

© Paula Anta | Naiara Valdano | Entrevista | Mujeres Mirando Mujeres | MMM17

Arbre

En la naturaleza uno conecta con el origen; en ella podemos observar con calma. Es un lugar al que pertenecemos y es esencial. En el paisaje no hay distracciones. Ese lugar esencial me interesa, me atrae. Pero también me atrae su relación o su vínculo con su lado opuesto, con lo ficticio, con lo artificioso, con la creación artificial de la que es capaz el ser humano. Creo que la capacidad que tiene el ser humano para reproducir artificialmente lo natural es una habilidad y esta habilidad también está vinculada a la imaginación.

En mi obra, la relación que establezco entre naturaleza y artificialidad no se mueve en el campo del enfrentamiento, ni siquiera de la denuncia, sino más bien establezco un punto de coexistencia, de afirmación de cada una de sus realidades a través de su convergencia. En realidad, es como un acompañamiento mutuo de estas dos realidades opuestas. Creo una situación posible, llevo a la naturaleza o a ese espacio artificial más allá de sus posibilidades reales.

Me gustaría destacar en especial tu proyecto Kanzeln, realizado en 2015. ¿Qué hay detrás de esta iniciativa?

La serie Kanzeln fue la plasmación en imágenes de todo el trabajo teórico que realicé para mi tesis doctoral sobre el encuadre fotográfico. Para ello, establecí un recorrido del paisaje a través de 21 casetas de aguardo de un coto de caza, ubicadas como pequeños puntos anclados en el mapa, registrando el terreno de un lugar a partir de tres naturalezas distintas: el campo, el borde del bosque y el bosque. Una especie de topografía del terreno a través de esos puntos de observación. Pero ese recorrido tiene un fin muy concreto; las casetas están situadas en puntos estratégicos según una finalidad: ver y no ser vistos. Para ello, sus ventanas me sirvieron como elemento delimitador del paisaje; es decir, a través de las ventanas de las casetas establecía un segundo encuadre de la realidad que se encontraba ante ellas. En realidad es la ventana por donde se escapa el espacio encerrado. O quizá es a la inversa, a través de la ventana se introduce todo el paisaje hacia el interior de la caseta, hacia nuestro interior más profundo. Como si de una camera obscura se tratara. La caja de la caseta como estructura fotográfica en cuyo interior se proyecta la realidad que se encuentra frente a ella.

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Kanzeln

También has trabajado en profundidad el tema del retrato. Has realizado, de hecho, varios proyectos como Lectoras o Santos. ¿Qué te atrae a la hora de plasmar el sentimiento de aquellos que se encuentran delante de tu cámara?

Lo que me ha atraído del género del retrato es, de nuevo, la relación con lo artificioso y, al igual que en otras series, la relación con la pintura. En el caso de mis retratos hay una vinculación pretendida y directa con la pintura barroca que reúne, precisamente, estos aspectos.

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Fefa

Cambiando completamente de registro, actualmente vives entre España y Alemania. ¿Qué diferencias ves entre ambos países a la hora de tratar el mundo del arte?

El arte, tanto en Alemania como en España, es desgraciadamente una actividad minoritaria y aislada. Esto no sólo ocurre aquí, sino que es algo mundialmente extendido. Vivimos en una sociedad que, entre otras cosas, ha conseguido desvincularse de unos valores esenciales e imprescindibles. Pero sí hay distintos niveles de aceptación de esos valores y están directamente vinculados a la educación. Si no se considera el arte como un valor, no será valorado. En Alemania todavía se puede sentir que el arte es una actividad necesaria para todos, por lo tanto, está más valorado y por eso se dedican más recursos para promocionarlo.

¿Crees que la fotografía es un sector reconocido en España o falta todavía mucho por hacer?

La fotografía abarca muchos ámbitos. Si te refieres a la fotografía artística, creo que empieza a extenderse su aceptación dentro del mundo del arte (¡qué ya era hora!). Aun así, falta más conocimiento; falta un acercamiento más profundo a ese modo de expresión; falta una mentalidad más abierta para entender su verdadera naturaleza, tanto por parte de los fotógrafos como por parte de los artistas procedentes de otras disciplinas, así como por los observadores y “consumidores” de imágenes.

A pesar de la “popularización” de la fotografía hoy en día, no somos expertos para entenderla en profundidad. Es más, pienso que a pesar de vivir en una sociedad regida por imágenes, a pesar de la extensión de las imágenes en nuestro día a día, de arrastrarla a nuestro entorno más próximo y directo, tenemos un gran desconocimiento sobre la naturaleza de las imágenes. Por decirlo de otro modo, hay un analfabetismo visual a la hora de leer, analizar y comprender en profundidad la imagen.

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Busan

Y ¿crees que se puede vivir del arte en la actualidad o es algo todavía utópico?

No conozco el porcentaje exacto de las personas que pueden vivir actualmente del arte en España y este desconocimiento ya otorga pistas dentro de un panorama en el que la mayoría de nosotros realizamos todo tipo de actividades paralelas (o incluso tangentes) al propio proceso artístico.

Aprovechando también tu condición de artista–mujer, hay que preguntarte algo esencial: ¿alguna vez te has sentido condicionada a la hora de desarrollar tu trabajo por el hecho de ser mujer?

El hecho de ser mujer ya me condiciona pero nunca me ha impedido nada.

Sea como sea, es imposible no darse cuenta de que existen muchas alumnas en las facultades de Bellas Artes, pero solo unas pocas llegan a desarrollar una carrera artística a largo plazo. ¿Cuál es tu opinión general sobre la situación de la mujer en el sector de las artes visuales? ¿Crees que es fácil ser mujer–artista en nuestro país?

Ser mujer no es ni fácil ni difícil, es una condición. La dificultad se encuentra cuando desde los elementos externos (los organismos, las instituciones, la educación, la propia sociedad, etc.) no se acepta esa condición desde la libertad, la tolerancia y el entendimiento. A eso se le puede llamar ignorancia, egoísmo, miedo, etc. y desgraciadamente, nos rodean demasiadas de esas cualidades.

¿Cuáles crees que podrían ser los pasos para salir de esta situación?

Todos aquellos que precisamente combatan la ignorancia, la insensibilidad o la intolerancia. El arte es una herramienta excepcional para ello.

Existen varias iniciativas que han surgido en los últimos años para visibilizar a las mujeres profesionales dentro de las artes plásticas, como el Festival Miradas de Mujeres, la plataforma Mujer.NODO o Mujeres Mirando Mujeres. ¿Qué opinas de estos proyectos? ¿Crees que todavía son necesarias? ¿Y llegan a ser útiles?

Todas aquellas iniciativas que nos acerquen a la comprensión y a la toma de consciencia de nuestra propia naturaleza se precisan para ampliar nuestro conocimiento y sensibilidad hacia una situación aun desigual.

Para terminar, ¿qué proyectos tienes ahora en mente?

Acabo de llegar de un viaje de casi un mes por Senegal. Ha sido una experiencia muy intensa que me ha motivado enormemente y de la que han salido muchas imágenes. ¡Así que tengo mucho trabajo por delante!

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Naiara Valdano | Web