Narcisa Hirsch, la mujer detrás del espejo


Nekane Aramburu MIRANDO A Narcisa Hirsch

 

Vuelvo a menudo a Buenos Aires por diferentes proyectos profesionales  y las relaciones personales y complicidades de todos estos años cada vez han sido mas intensas y profundas. Fue en una comida en casa de Daniela Mutis compartiendo charla con Marcela Andino y Graciela Taquini, cuando andaba preparando por entonces  la retrospectiva de esta última, que empecé a sentir la necesidad de conocer e investigar el trabajo de Narcisa Hirsch.

Años mas tarde, tuve el privilegio de conocerla personalmente cuando ya Daniela había finalizado su documental acerca de ella.  Me recibió en su residencia  en Buenos Aires, un lugar atemporal cálido y lleno de recuerdos, en el que sigue trabajando intensamente sumergida en nuevas imágenes o repensando aquellas fílmicas y literarias sobre las aveces se propone volver.  Los filmes experimentales de Narcisa supusieron un paso adelante, continuo y sostenido en la investigación de las posibilidades de la imagen en movimiento desde el sur del continente americano. Artista de origen alemán (Berlín, 1928), iniciada primero en la pintura, realizó su trabajo mayoritariamente en Argentina, articulando, sin embargo, a través de su obra, una relación de tiempos basculantes entre el este y el oeste, el desplazamiento físico y místico, la exploración del interior y el exterior de los seres y sus contextos.

Hoy es posible destacar su influencia como pionera en los años sesenta y setenta, en que desarrolló, además de propuestas de cine experimental, instalaciones, piezas objetuales, performances, grafitis e intervenciones urbanas en un momento social y político muy denso del país donde ha vivido la gran parte de su existencia, Argentina.

Narcisa Hirsch | Come - out | Nekane Aramburu

Come – out

Involucrada también en el trabajo con los colectivos de vanguardia, participó con intensidad en la escena artística en torno al experimentalismo cercano al Instituto Di Tella de los años sesenta.

Su inmersión en el cine político, desde una concepción personal al margen de lo que se entendía por «político», y en el universo femenino en plena segunda ola del movimiento feminista, singulariza el posicionamiento vital y creativo de esta artista, aún en activo a sus ochenta y ocho años.

Tal y como afirma la profesora y curadora argentina Andrea Giunta en su magnífico articulo Narcisa Hirsch. Retratos, : “Aunque ella no estuvo en contacto con María Luisa Bemberg o con otros grupos feministas que se formaron en los primeros años setenta, compartieron prácticas (los grupos de concienciación) e ideas (la reflexión sobre la identidad, sobre el propio rostro, sobre la belleza, sobre lo femenino). Estos contextos se tocaban, compartían espacios, pero no eran lo mismo. Por un corto tiempo Narcisa integró Lugar de Mujer, del que fue miembro fundadora en agosto de 1983, cuando durante la apertura democrática se organizan para retomar la agenda de volver visibles el lugar y los derechos de la mujer”.  Ver el discurso pronunciado por su presidenta, Marta Rackier, en celebración de los 25 años, el 10 de septiembre de 2008.

www.lugardemujer.org.ar/pdf/discurso%2025%20aniversario.pdf

Su mayor producción fílmica corresponde al periodo de la última dictadura militar argentina, expandiéndose posteriormente a la videoinstalación y la edición.

Sus piezas involucran al espectador incitándole a decodificar el mensaje audiovisual y conduciéndole a un nuevo lugar temporal donde el ojo y el inconsciente nos trasladan más allá de lo fenoménico y del medio técnico con el que se trabaja en cada momento.

La mayoría de sus obras de la etapa primera, y más releveladora, de Narcisa fueron realizadas en Super-8 y en 16 mm; posteriormente utilizó el vídeo. El ojo fue para la vanguardia cinematográfica el órgano director. Si Eisenstein lo utilizaba para ahondar en la violencia, la autora nos demuestra cómo desde la sutileza en el tratamiento de las imágenes se concatenan escenas y conceptos, lo que hace posible un cine «como instrumento de poesía», tal y como lo revindicaba Buñuel en su célebre conferencia de México en 1958.

Narcisa Hirsch | con 16 mm | Nekane Aramburu

Narcisa Hirsch con 16 mm

En toda la obra de Narcisa Hirsch advertimos la conexión entre lo existencial y la pulsión hacia un cierto misticismo vinculado a las tendencias filosóficas y religiosas de Oriente (idealizado desde los sesenta), el instinto sexual y el instinto de muerte, el adentro y el afuera, los tiempos pasados y los futuros alineados en la misma frecuencia.

Este tipo de producción exige una nueva forma de ver, y en ello la ruptura perceptiva es evidente. El paisaje interior y exterior, en asociación libre, se aproximan a las premisas de azar dadaísta y a las asociaciones irracionales y enigmáticas del surrealismo.

Maya Deren definió su obra cinematográfica como chamber film (película de cámara), tomándolo del término más extendido de música de cámara o teatro de cámara. El trabajo desde lo provisional, doméstico, fruto de las limitaciones técnicas, es también otra de las características de la obra de Narcisa. «Mi marido había traído de fuera una cámara de 16 milímetros para filmar los eventos familiares, los cumpleaños o los viajes. Una cámara que todavía tengo (…). Empecé a filmar junto con otra pionera, Marie Louise Alemann también. Pasamos al Super-8.

»Me contaron que se había hecho otra película donde se pone una cámara fija y se ven sólo los estantes de un estudio; y su voz va narrando lo que se ve en los estantes. Pensé en dar una vuelta de tuerca más: hacer una película con una cámara fija sobre una pared fija y narrar lo que no se ve. Hice esa película en una doble versión, una en español y una en inglés. Ese fue el gran éxito de mi carrera, se llama Taller en español, Workshop en inglés. Esa y otra que hice con música de Steve Reich que también es muy tortuosa porque no pasa absolutamente nada por un tiempo muy largo». Workshop (1975) y Come out (1971), son sus cortos estructurales destacados y en los que más se advierte la influencia de lo conceptual y minimalista por su conexión con Michael Snow y el descubrimiento fortuito que la autora realizó sobre su obra en el MoMA. En definitiva, una precursora por rescatar y ver.

Narcisa Hirsch | Rumi | Nekane Aramburu

Rumi

Narcisa Hirsch | Marabunta | Nekane Aramburu

Marabunta

Narcisa Hirsch | Marabunta| Nekane Aramburu

Marabunta

Imágenes © Narcisa Hirsch

Texto: Nekane Aramburu | Web