© Mercedes Bautista | Leticia Palomo | Mujeres Mirando Mujeres | MmiraM19

Mercedes Bautista. Las mujeres y el silencio, las mujeres y lo invisible.

 LETICIA PALOMO GARRIDO
mirando a
MERCEDES BAUTISTA

El primer hombre fue Balam-Quitzé, el segundo Balam-Acab, el tercero Mahucutah y el cuarto Iqui-Balam, formada su carne y su sangre de maíz amarillo y de maíz blanco. El Popol Vuh, libro sagrado de los mayas quiché, da buena cuenta de la creación de los hombres. Pero, ¿y las mujeres?, ¿cómo aparecieron las mujeres? Las tradiciones religiosas que vivimos en el presente no tienen en cuenta, en su gran mayoría, a las mujeres.

Mercedes Bautista estudió Bellas Artes en Madrid preguntándose insistentemente dónde estaban las mujeres. Mujeres desaparecidas de la memoria social y cultural. Mujeres que simplemente no existían, y que ninguna corriente de pensamiento trataba de buscar.

A su llegada a México la mente inquieta de Mercedes Bautista comenzó a hilar ideas sobre lo que existe y lo que no existe, con hilos de tejer despacio, al ritmo de la conversación de las mujeres. Las mujeres mayas le descubrieron los secretos del huipil, y de cómo ellas han transmitido su historia, y la de su pueblo a través del tejido. Las mujeres y el silencio, las mujeres y lo invisible.

Aún así las mujeres en todos los pueblos han sido las transmisoras de la historia. El juglar sin nombre, ni origen, cuyos relatos han sido posteriormente trastocados por la mano del sistema imperante. La historia oficial, las expresiones oficiales, todo un mundo pactado del que Mercedes Bautista trata de escapar por medio del arte y la poesía.

La poesía se ha convertido en algo más que una herramienta para la creación plástica de Mercedes Bautista. Poemas-bocetos que adquieren forma y dotan de significado a todo un entramado de ideas trascendentes que la rodean. Incluso, su poema “La vagina dentada” sirvió como inspiración a la artista Anamusma para crear su obra “Cepos para lobos”.

Inmersa en un sistema donde la naturaleza y la mujer son cada vez más acechadas, Mercedes Bautista contempla esa semejanza, esa violencia visceral hacia las creadoras de la vida, y encuentra estrechas semejanzas entre las formas de ambas. Su alianza con la naturaleza y los pueblos originarios está dando grandes recompensas a su inquietud vital y guiándola en un camino desconocido, pero fructífero.

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Las formas humanas

La conciencia feminista es la línea que atraviesa tu obra y pensamiento. ¿Cuándo surgió esta inquietud?

Creo que desde pequeña he sentido que era justo pedir la igualdad entre hombres y mujeres. No sabía articular cómo, ni porqué, pero mi mamá me daba una educación con la que buscaba que yo fuera libre, independiente, autosuficiente; aunque nuestro contexto fuera un espejo nítido de una sociedad patriarcal y además muy religiosa y poco espiritual. Piensa que yo nací cuando Franco todavía vivía. Ahora, con la perspectiva que dan los años, me doy cuenta de tantas cosas… Por ejemplo: de pequeña me gustaba escribir poesía y lo hacia expresándome en masculino. Pienso que porque todos mis referentes de lectura eran hombres, y jamás pude leer una poeta mujer. Así el lenguaje poético era masculino…qué raro verdad?

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Semilla

En la universidad nunca leímos un ensayo escrito por mujeres y la historia del arte que estudiábamos, era una historia de los hombres en el arte. Éramos muchas mujeres estudiando Bellas Artes y supongo que todas pensaban como yo, que las mujeres no aparecíamos en los libros de arte porque no habían tenido la calidad suficiente en sus trabajos, y eso lo explicábamos pensando, que debido al machismo en las diferentes épocas, las mujeres no habían tenido acceso a una educación artística, O a un desarrollo en cualquier ámbito profesional.

Pero el arte es expresión del alma, alimento para el alma, sanación, conocimiento, y aunque no tengas acceso a una educación artística, de alguna manera brota. En esa época de juventud no pensaba que podríamos haber sido silenciadas, asfixiadas, o lo que es peor, no miradas. Vivíamos en una igualdad aparente. En Europa, en España, no sufres una discriminación directa, es sutil.

En el libro de Siri Hustvedt “La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres”, recopila varios ensayos muy interesantes y en varios de ellos cuenta historias actuales de mujeres silenciadas, no miradas, muy competentes, más sin embargo no consideradas en sus opiniones. Actualmente, gracias a que ya hay académicas que pueden estudiar, investigar sobre el arte de las mujeres, estamos descubriendo que a lo largo de la historia del arte sí ha habido mujeres artistas de calidad, que eran competentes, pero que no eran miradas, que no eran escuchadas por el hecho de ser mujer.

Cuando reflexiono sobre toda esta cuestión de conciencia feminista en la actualidad y después de tantas experiencias, es como si un velo hubiera caído, y puedo entender y ver toda la relación entre sistema patriarcal, consumismo capitalista y apropiación del cuerpo femenino. Fue necesario quitar el poder a las mujeres medicina con la quema de brujas para establecer el sistema en el que vivimos. La construcción de roles de género es cultural, no biologicista. Por eso no entiendo la conciencia feminista en oposición a masculinidad, sino a favor de masculinidades libres de roles que también les oprimen. Todos deberíamos ser feministas, bajo este concepto de alcanzar la libertad de vivir en coherencia con nuestro verdadero ser. En esa coherencia y toma de conciencia, no puede haber desigualdad.

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Mercedes Bautista y mujer maya

¿En qué perjudica a nuestra sociedad el silencio inducido sobre las mujeres?

Pienso que en nuestro esquema social no solo son silenciadas las mujeres, también son silenciadas las cosmogonías o cosmovisiones de los pueblos originarios. En todo aquello que es diversidad tendemos a homogeneizar. Queremos globalizar bajo un sistema homocéntrico. Pero también he comprobado en las comunidades mayas donde he convivido, que si además de indígena eres mujer, tu voz es más ahogada, cuentas menos.

En fin, la mirada es tan importante, que una amiga psiquiatra me contaba, que si una madre o padre no mira con amor, con empatía a sus hijos cuando son bebés, estos desarrollan enfermedades mentales. Las mujeres tan talentosas, no miradas a lo largo de la historia en su mayoría tienen un final trágico. Hablo de esto y pienso en Camille Claudel, encerrada en un psiquiátrico sin poder tener a su alcance nada que le permitiera siquiera hacer un dibujo, porque el diagnóstico era que la creación le provocaba un trastorno mental. Me conmueve tanto. Hay tantas historias que van rescatándose del olvido.

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Limones

Porque, cuánto asfixia y agota ese estar dándote, creando y que la sociedad te ponga un espejo delante de que no vales, o no eres suficientemente competente por el hecho de ser mujer. Muchas veces he sentido esta sensación de tener que demostrar lo que valgo con el triple de esfuerzo, comparado a compañeros que se les presupone su capacidad solo por el hecho de ser hombres.

El silencio inducido también tiene que ver con no tener derechos sobre tu cuerpo. Con esta pregunta que me haces pienso, por ejemplo, en los procesos de parto no respetados en hospitales inhumanizados. No sé cómo estará actualmente la situación en España, pero ahora que vivo en México, he podido comprobar la cantidad de cesáreas que se hacen sin motivo. Durante tanto tiempo nos han silenciado, que muchas mujeres asumen que no pueden opinar o tomar decisiones sobre cómo quieren parir por ejemplo. O sobre el hecho de querer ser madres o no.

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Huipil danzado en cenote azul

Para mi esta sociedad patriarcal produce estas formas de pensamiento. Un hombre puede tomar el cuerpo de una mujer, hablo de los feminicidios (solo nombrar esta palabra me da dolor) igual que entran a la selva y arrasan con todos los árboles para construir un fraccionamiento inhumano de casas pequeñas, espacios generadores de conflictos. Feminicidio y ecocidio obedece al mismo proceso de pensamiento. Un esquema social que silencia a las mujeres es un sistema que nos llevará a la destrucción del planeta también.

Tus obras guardan una relación intensa con las formas de la naturaleza ¿Cuál es el mensaje que quieres transmitir?

Silenciar a las mujeres, silenciar a los pueblos originarios, a la diversidad humana, es silenciar a la naturaleza también. El planeta es un ente vivo. La visión de los pueblos originarios está basada en el respeto por la naturaleza hasta hacerla sagrada. Debemos mirar de esa manera si queremos perdurar como humanidad.

Para mi, el cuerpo, las formas que nos construyen como humanidad, son las mismas que las formas que vemos en la naturaleza. Somos uno. Todo guarda una relación. Con la instalación del “Altar-semillas-vulva” pensaba y reflexionaba sobre esta cuestión de que estamos hechos de los mismos componentes que la madre tierra. Las semillas tienen formas similares a las vulvas, las vaginas. Las semillas tienen construcciones tan sugerentes, que me paso el día recogiendo diferentes semillas de diferentes formas, haciendo moldes de ellas y transformándolas en objetos poéticos que recuerdan a nuestras formas humanas.

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Con está instalación las preguntas que surgen son: si estamos en conexión con el mundo natural que nos rodea, si nos damos cuenta de nuestra pertenencia al territorio y al cuerpo de la tierra. Si podemos vivir en el respeto a lo sagrado de nuestra morada.

El arte es testimonio y conciencia. En la creatividad sentimos la libertad. Siempre he creído en la función social del arte, en el sentido de que el arte es conocimiento y sanación. Nos enseña a escuchar la existencia y a entenderla. Nos ayuda a morar, nos aproxima al espíritu del lugar.

En esa instalación, teniendo en cuenta el poder de la palabra, bordé un poema que había escrito mientras la construía que lleva por titulo “Madre nuestra”. En Occidente, en España, el rezo que por años los de mi generación (aunque nuestras familias no fueran católicas) entonaron fue el Padre nuestro. La Madre nuestra que yo escribo habla de la contraparte a esa construcción patriarcal que tanto daño nos hace todos.

La poesía se ha convertido en algo más que un instrumento en tu obra, llegando a ser reconocida como poeta y recibiendo premios por ello ¿Qué papel juego la poesía en tu obra?

Como te decía antes, desde pequeña escribí poesía y me gusta leer poesía. Siempre he disfrutado de ese lenguaje que va a la esencia de las cosas, ese decir desde el origen.

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Bordando el alma

Mi proyecto “Bordar alma”, germina en la frontera entre la antropología y el arte para hablar sobre como los huipiles (vestimenta tradicional preshispánica) son lienzos donde las mujeres por años han plasmado su cosmovisión, las historias de sus pueblos, la cosmogonía. Ponerse el huipil es centrarse en el mundo. En este proyecto entrevisté a las mujeres mayas, abuelitas que utilizan sus bordados reivindicando con su forma de vestir una cultura. A partir de estas entrevistas hice video poemas y bordé poemas en huipiles que colgaban como estandartes en la sala de exposición. Creo que empecé a incorporar textiles y bordados a mi trabajo artístico por este entendimiento de que es una expresión vital y de participación social que por pertenecer al ámbito femenino no era valorado. Es mi sutil rebeldía, la cual disfruto porque me encanta el proceso del tejido y lo que genera. Es una meditación activa.

Me considero artista nómada. Descubro como cada lenguaje crea cultura y formas de ver diferentes. Influenciada por el espíritu del lugar, surgen siempre procesos creativos de descubrimientos asombrosos.

El conocimiento llega con cada proceso creativo afrontado y así descubro desde la esencia, lo que pienso es el lenguaje del alma, el arte y sus símbolos. Me gusta pensar en el poder de la palabra. La palabra nos construye también. La palabra organiza y crea tu forma de pensamiento. Por eso pienso que es importante como hablamos.

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Huipil de tetitas

Uno de mis proyectos actuales es recopilar frases que aparentemente no encierran discriminación de género, pero que de una manera indirecta crean formas de pensamiento que te llevan a aceptar, como algo natural, el que tú como mujer no puedas opinar. Es decir, son esas palabras que nos dicen desde pequeñas y que te van creando una forma de pensamiento y aceptación de un sistema patriarcal que te silencia o que hace daño a la naturaleza. Estas frases las he ido bordando también.

Por eso en mi obra los poemas que escribo durante el proceso creativo funcionan como bocetos-poema. Si cambiamos la forma de hablarnos, cambiaremos muchos paradigmas que nos construyen.

Leticia Palomo-Garrido. Web. Bio en MMM.
© Mercedes Bautista.Web. Bio en MMM.

Imagen destacada: Huipil de lágrima-limón-pezon y mariposas-marinas

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