Lourdes Chesa y el cuestionamiento de la educación visual


Lidón Sancho mirando a Lourdes Chesa


 
La representación de la mujer en el arte vuelve a estar en el punto de mira, lista para ser ametrallada de nuevo. Tras los últimos acontecimientos en torno al veto del desnudo femenino y las imágenes del cuerpo de las mujeres analizadas desde la óptica patriarcal y sexual (masculina), el colectivo Dori and Grey (formado por Lourdes Chesa y Emilio Ibáñez) remueve los cimientos de la educación visual, alterando, superponiendo, enfatizando y distorsionando toda la cultura visual construida desde un solo lado de la balanza. Sus piezas audiovisuales mezclan sonidos, colores, imágenes, movimientos y diálogos que permiten cuestionar la intención de las imágenes que consumimos inocentemente cada día.

Sus composiciones no son fruto de un azar caprichoso; más bien, enlazan de nuevo conexiones ocultas entre imagen e ideologías, entre el peso de las tradiciones asociadas a los fotogramas que visionamos. Destripan lo visual, lo recomponen y le añaden texturas y razonamientos (bien en formatos coloridos, bien en sonidos inquietantes) que permiten al público entender la existencia de otra realidad que se oculta tras el engaño institucional de las imágenes. Sus creaciones nos llevan de vuelta al mundo de Oz; un mundo de Oz adulto, con sus fantasmas y sus violencias, con sus seres mágicos y atormentados que viven en un bucle sin fin.

Hay que ver sus piezas desde otro punto distante de esa desigual balanza que nos dicta qué debemos consumir conforme al poder dominante. Pero, lejos de ser sumisas, las mujeres de sus vídeos se convertirán de víctimas a furias, reclamando su independencia visual.

Tampoco es aleatorio que justamente en dúo artístico base su nombre en la novela “The Picture of Dorian Gray” de Oscar Wilde la cual hace referencia, sobretodo, a la inmortalidad, al narcisismo y al exceso. La alegoría del nombre podría establecerse en la relación de inmortalidad que tienen las escenas cinematográficas capturadas, robadas, raptadas, sustraídas … y ese inmenso narcisismo hacía la imagen en movimiento que destilan sus creaciones. Su nombre es una mezcla de todo eso y una manera de apropiarse del concepto de inmortalidad y lascividad de la obra, para crear un universo completamente distinto, donde las imágenes tengan una segunda, tercera, cuarta vida o más. Una especie de inmortalidad en bucle.

Remontar, reciclar, raptar, violar y atentar sobre las imágenes en movimiento, instando casi a la apropiación terrorista de todo el universo fílmico y en su defecto, audiovisual, es la base del proceso artístico del colectivo Dori And Grey. Un proceso artístico a través del cual, plantean la necesidad de repensar “las imágenes” (pues todas ellas necesitan una o varias oportunidades de ser visionadas) creando nuevas formas de lectura, nuevas formas de relación con las mismas y por lo tanto, nuevos discursos para hablar de cuestiones que ahondan en los estereotipos sobre género e identidad sexual, para hablar de los cuerpos mutados y mutantes, para deconstruir aquellos tópicos relacionados con los cuerpos que mutan, para hablar de la violencia que generan las imágenes, de resistencia y de lo que denominan arquitectura de la felicidad rediana (red y retina) frente al sacrificio en red, entendido éste como un aquelarre de aquellas imágenes que no queremos ver o de cuerpos que mutan para agradar.

Toda creación que favorezca la libertad se apoya en una toma de conciencia, en un posicionamiento disruptivo que de pronto permite visibilizar desigualdad o visibilizarnos en esa desigualdad.

Las pantallas son las nuevas gestoras de grados de perturbación que toleramos, incluso de grados de autoengaño que estamos dispuestos a resistir. El verdadero poder o la victimización de la imagen aparece en el instante en que somos conscientes de este acto, somos víctimas y verdugos de esta realidad sin discurso.

“God The Origin” es una pieza audiovisual construida a partir del discurso del escritor John Berger en su capítulo 2, Women in Art, de la serie televisiva “Ways of Seeing” (1972). En este capítulo Berger afirmaba que sólo veinte o treinta antiguos maestros representan a una mujer como a sí misma más que como un sujeto de la idealización o el deseo masculino.

El discurso de Berger es el eje vertebrador de toda la pieza, su manipulación mediante el corte o amputación, y su posterior remontaje con imágenes, analiza la figura femenina dentro del contexto actual frente al contexto de representación del “deseo masculino” de los antiguos maestros. Cuestionamos en esta pieza que los tópicos sexuales y los arquetipos femeninos hayan sufrido una evolución en relación a etapas anteriores, así como su relación con el arte o la televisión.

“Fade Out” representa la violencia que se aloja en las imágenes cotidianas, por medio de una imagen de naturaleza espectral que huye de su propio rapto, de su propia condición efímera. Persecución y violencia, imagen espectral ajena a todo principio de realidad, inmaterial, mutante. Fade Out significa desaparecer. El miedo, la persecución y la violencia, forman parte de esta pieza audiovisual.

El vídeo “Mami Love”, parte de la premisa de reciclar, violar, descontextualizar y raptar todas aquellas imágenes que se encuentran alojadas en Internet. Dori And Grey plantea la representación de una misma secuencia en diferentes ventanas, donde se representan diferentes acciones Las imágenes raptadas contenidas en cada ventana, contienen, a su vez, su propio espacio-tiempo, su (aparente) propia narrativa, cuya suma define el espacio-tiempo del cuadro. El cuadro constituido por millones de píxeles (apareciendo unos, desapareciendo otros) definen la imagen en constante formación, resistiendo a su propia narrativa, al propio devenir de la escena, a la multiplicidad de la misma en infinitas copias que acaban corrompiéndola, infectándola de un bug, un virus, un error.

El campo del videoclip supone para Dori And Grey una manera menos academicista de explorar y experimentar con las imágenes, que les permite incluso, reconducir el discurso narrativo de la propias canciones para llevarlo a un plano en el cual los paisajes oníricos, poblados de personajes femeninos fantásticos, bizarros y empoderados, funcionan como ejes vertebradores del contenido de las historias que narran al son de la imagen que se nos aparece extraordinaria y electrizante.

Enlaces:

“God the origin” (2017)

© Dori and Grey | God the Origin

© Dori and Grey | God the Origin

© Dori and Grey | God the Origin

“Mami Love” (2017)

© Dori and Grey | Mami Love

“Fade Out” (2015)

© Dori and Grey | Fade Out

© Dori and Grey | Fade Out

© Dori and Grey | Fade Out

“Blade” (2013)

© Dori and Grey | Blade

© Dori and Grey | Blade

“Alguien tiene que hacer algo” (2015)

© Dori and Grey | Alguien tiene que hacer algo

Lidón Sancho | Web

Lourdes Chesa (Dori and Grey) | Web